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NÚMEROS 7:1-89 - Compara todas las versiones

NÚMEROS 7:1-89NVI(Nueva Versión Internacional - Español)

Cuando Moisés terminó de levantar el santuario, lo consagró ungiéndolo junto con todos sus utensilios. También ungió y consagró el altar y sus utensilios. Entonces los jefes de Israel, es decir, los jefes de las familias patriarcales y de las tribus, que habían presidido el censo, hicieron una ofrenda y la llevaron al santuario para presentarla ante el SEÑOR. La ofrenda consistía en una carreta por cada dos jefes y un buey por cada uno de ellos; eran, en total, seis carretas cubiertas y doce bueyes. El SEÑOR dijo a Moisés: «Recibe estas ofrendas que te entregan, para que sean usadas en el ministerio de la Tienda de reunión. Tú se las entregarás a los levitas, según lo requiera el trabajo de cada uno». Moisés recibió las carretas y los bueyes, y se los entregó a los levitas. A los guersonitas les dio dos carretas y cuatro bueyes, como lo requería su ministerio. A los meraritas les dio cuatro carretas y ocho bueyes, como lo requería su ministerio. Todos ellos estaban bajo las órdenes de Itamar, hijo del sacerdote Aarón. A los coatitas no les dio nada, porque la responsabilidad de ellos era llevar las cosas sagradas sobre sus propios hombros. Cuando el altar fue consagrado, los jefes llevaron una ofrenda de dedicación y la presentaron ante el altar, porque el SEÑOR había dicho a Moisés: «Para presentar su ofrenda de dedicación del altar, cada jefe tendrá su propio día». El primer día le tocó presentar su ofrenda a Naasón, hijo de Aminadab, de la tribu de Judá. Para la ofrenda de cereal presentó un plato de plata y un tazón de plata, llenos de harina refinada amasada con aceite. Según el peso oficial del santuario, el plato pesaba ciento treinta siclos y el tazón pesaba setenta siclos. También presentó una bandeja de oro de diez siclos, llena de incienso. Para el holocausto presentó un ternero, un carnero y un cordero de un año. Para el sacrificio por el perdón de pecados presentó un macho cabrío. Para el sacrificio de comunión presentó dos bueyes, cinco carneros, cinco machos cabríos y cinco corderos de un año. Esta fue la ofrenda de Naasón, hijo de Aminadab. El segundo día le tocó presentar su ofrenda a Natanael, hijo de Zuar, jefe de la tribu de Isacar. Para la ofrenda de cereal presentó un plato de plata y un tazón de plata, llenos de harina refinada amasada con aceite. Según el peso oficial del santuario, el plato pesaba ciento treinta siclos y el tazón pesaba setenta siclos. También presentó una bandeja de oro de diez siclos, llena de incienso. Para el holocausto presentó un ternero, un carnero y un cordero de un año. Para el sacrificio por el perdón de pecados presentó un macho cabrío. Para el sacrificio de comunión presentó dos bueyes, cinco carneros, cinco machos cabríos y cinco corderos de un año. Esta fue la ofrenda de Natanael, hijo de Zuar. El tercer día le tocó presentar su ofrenda a Eliab, hijo de Helón, jefe de la tribu de Zabulón. Para la ofrenda de cereal presentó un plato de plata y un tazón de plata, llenos de harina refinada amasada con aceite. Según el peso oficial del santuario, el plato pesaba ciento treinta siclos y el tazón pesaba setenta siclos. También presentó una bandeja de oro de diez siclos, llena de incienso. Para el holocausto presentó un ternero, un carnero y un cordero de un año. Para el sacrificio por el perdón de pecados presentó un macho cabrío. Para el sacrificio de comunión presentó dos bueyes, cinco carneros, cinco machos cabríos y cinco corderos de un año. Esta fue la ofrenda de Eliab, hijo de Helón. El cuarto día le tocó presentar su ofrenda a Elisur hijo de Sedeúr, jefe de la tribu de Rubén. Para la ofrenda de cereal presentó un plato de plata y un tazón de plata, llenos de harina refinada amasada con aceite. Según el peso oficial del santuario, el plato pesaba ciento treinta siclos y el tazón pesaba setenta siclos. También presentó una bandeja de oro de diez siclos, llena de incienso. Para el holocausto presentó un ternero, un carnero y un cordero de un año. Para el sacrificio por el perdón de pecados presentó un macho cabrío. Para el sacrificio de comunión presentó dos bueyes, cinco carneros, cinco machos cabríos y cinco corderos de un año. Esta fue la ofrenda de Elisur, hijo de Sedeúr. El quinto día le tocó presentar su ofrenda a Selumiel, hijo de Zurisaday, jefe de la tribu de Simeón. Para la ofrenda de cereal presentó un plato de plata y un tazón de plata, llenos de harina refinada amasada con aceite. Según el peso oficial del santuario, el plato pesaba ciento treinta siclos y el tazón pesaba setenta siclos. También presentó una bandeja de oro de diez siclos, llena de incienso. Para el holocausto presentó un ternero, un carnero y un cordero de un año. Para el sacrificio por el perdón de pecados presentó un macho cabrío. Para el sacrificio de comunión presentó dos bueyes, cinco carneros, cinco machos cabríos y cinco corderos de un año. Esta fue la ofrenda de Selumiel hijo de Zurisaday. El sexto día le tocó presentar su ofrenda a Eliasaf, hijo de Deuel, jefe de la tribu de Gad. Para la ofrenda de cereal presentó un plato de plata y un tazón de plata, llenos de harina refinada amasada con aceite. Según el peso oficial del santuario, el plato pesaba ciento treinta siclos y el tazón pesaba setenta siclos. También presentó una bandeja de oro de diez siclos, llena de incienso. Para el holocausto presentó un ternero, un carnero y un cordero de un año. Para el sacrificio por el perdón de pecados presentó un macho cabrío. Para el sacrificio de comunión presentó dos bueyes, cinco carneros, cinco machos cabríos y cinco corderos de un año. Esta fue la ofrenda de Eliasaf, hijo de Deuel. El séptimo día le tocó presentar su ofrenda a Elisama, hijo de Amiud, jefe de la tribu de Efraín. Para la ofrenda de cereal presentó un plato de plata y un tazón de plata, llenos de harina refinada amasada con aceite. Según el peso oficial del santuario, el plato pesaba ciento treinta siclos y el tazón pesaba setenta siclos. También presentó una bandeja de oro de diez siclos, llena de incienso. Para el holocausto presentó un ternero, un carnero y un cordero de un año. Para el sacrificio por el perdón de pecados presentó un macho cabrío. Para el sacrificio de comunión presentó dos bueyes, cinco carneros, cinco machos cabríos y cinco corderos de un año. Esta fue la ofrenda de Elisama, hijo de Amiud. El octavo día le tocó presentar su ofrenda a Gamaliel, hijo de Pedasur, jefe de la tribu de Manasés. Para la ofrenda de cereal presentó un plato de plata y un tazón de plata, llenos de harina refinada amasada con aceite. Según el peso oficial del santuario, el plato pesaba ciento treinta siclos y el tazón pesaba setenta siclos. También presentó una bandeja de oro de diez siclos, llena de incienso. Para el holocausto presentó un ternero, un carnero y un cordero de un año. Para el sacrificio por el perdón de pecados presentó un macho cabrío. Para el sacrificio de comunión presentó dos bueyes, cinco carneros, cinco machos cabríos y cinco corderos de un año. Esta fue la ofrenda de Gamaliel, hijo de Pedasur. El noveno día le tocó presentar su ofrenda a Abidán, hijo de Gedeoni, jefe de la tribu de Benjamín. Para la ofrenda de cereal presentó un plato de plata y un tazón de plata, llenos de harina refinada amasada con aceite. Según el peso oficial del santuario, el plato pesaba ciento treinta siclos y el tazón pesaba setenta siclos. También presentó una bandeja de oro de diez siclos, llena de incienso. Para el holocausto presentó un ternero, un carnero y un cordero de un año. Para el sacrificio por el perdón de pecados presentó un macho cabrío. Para el sacrificio de comunión presentó dos bueyes, cinco carneros, cinco machos cabríos y cinco corderos de un año. Esta fue la ofrenda de Abidán, hijo de Gedeoni. El décimo día le tocó presentar su ofrenda a Ajiezer, hijo de Amisaday, jefe de la tribu de Dan. Para la ofrenda de cereal presentó un plato de plata y un tazón de plata, llenos de harina refinada amasada con aceite. Según el peso oficial del santuario, el plato pesaba ciento treinta siclos y el tazón pesaba setenta siclos. También presentó una bandeja de oro de diez siclos, llena de incienso. Para el holocausto presentó un ternero, un carnero y un cordero de un año. Para el sacrificio por el perdón de pecados presentó un macho cabrío. Para el sacrificio de comunión presentó dos bueyes, cinco carneros, cinco machos cabríos y cinco corderos de un año. Esta fue la ofrenda de Ajiezer, hijo de Amisaday. El undécimo día le tocó presentar su ofrenda a Paguiel, hijo de Ocrán, jefe de la tribu de Aser. Para la ofrenda de cereal presentó un plato de plata y un tazón de plata, llenos de harina refinada amasada con aceite. Según el peso oficial del santuario, el plato ciento treinta siclos y el tazón pesaba setenta siclos. También presentó una bandeja de oro de diez siclos, llena de incienso. Para el holocausto presentó un ternero, un carnero y un cordero de un año. Para el sacrificio por el perdón de pecados presentó un macho cabrío. Para el sacrificio de comunión presentó dos bueyes, cinco carneros, cinco machos cabríos y cinco corderos de un año. Esta fue la ofrenda de Paguiel, hijo de Ocrán. El duodécimo día le tocó presentar su ofrenda a Ajirá, hijo de Enán, jefe de la tribu de Neftalí. Para la ofrenda de cereal presentó un plato de plata y un tazón de plata, llenos de harina refinada amasada con aceite. Según el peso oficial del santuario, el plato pesaba ciento treinta siclos y el tazón pesaba setenta siclos. También presentó una bandeja de oro de diez siclos, llena de incienso. Para el holocausto presentó un ternero, un carnero y un cordero de un año. Para el sacrificio por el perdón de pecados presentó un macho cabrío. Para el sacrificio de comunión presentó dos bueyes, cinco carneros, cinco machos cabríos y cinco corderos de un año. Esta fue la ofrenda de Ajirá, hijo de Enán. Las ofrendas de dedicación que los jefes de Israel presentaron cuando se consagró el altar fueron las siguientes: doce fuentes de plata, doce tazones de plata y doce bandejas de oro. Cada plato de plata pesaba ciento treinta siclos, y el tazón pesaba setenta siclos. El peso total de los objetos de plata llegaba a dos mil cuatrocientos siclos, según el peso oficial del santuario. Las doce bandejas de oro llenas de incienso pesaban diez siclos cada una, según el peso oficial del santuario. El peso total de las bandejas de oro era ciento veinte siclos. Los animales para el holocausto fueron en total doce terneros, doce carneros, doce corderos de un año y doce machos cabríos para el sacrificio por el perdón de pecados, más las ofrendas de cereal. Los animales para el sacrificio de comunión fueron en total veinticuatro terneros, sesenta carneros, sesenta machos cabríos y sesenta corderos de un año. Estas fueron las ofrendas para la dedicación del altar después de haber sido consagrado. Cuando Moisés entró en la Tienda de reunión para hablar con el SEÑOR, escuchó su voz de entre los dos querubines, desde la cubierta de la tapa que estaba sobre el arca con las tablas del pacto. Así hablaba el SEÑOR con Moisés.

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NÚMEROS 7NVI

NÚMEROS 7:1-89TLA(Traducción en Lenguaje Actual)

Cuando Moisés ya había construido el santuario, lo roció con aceite para indicar que el santuario y todo lo que había en él estaba consagrado para adorar a Dios. Los jefes de las tribus de Israel, que ayudaron a contar y anotar todo, le presentaron a Dios como ofrenda seis carretas y doce bueyes. Cada jefe le dio un buey, y entre dos jefes le dieron una carreta. Todo esto se lo ofrecieron en el santuario. Y Dios le dijo a Moisés: «Recibe las carretas y los bueyes, y dáselos a los descendientes de Leví. Diles que los usen en su trabajo en el santuario, según lo que cada uno tenga que hacer». Moisés recibió las carretas y los bueyes, y se los dio a los descendientes de Leví, para que hicieran su trabajo. A los que pertenecían al grupo familiar de Guersón les dio dos carretas y cuatro bueyes, y a los del grupo familiar de Merarí les dio cuatro carretas y ocho bueyes. Su jefe era Itamar, el hijo del sacerdote Aarón. A los del grupo familiar de Quehat no les dio nada, porque su trabajo era llevar sobre los hombros los objetos sagrados. El día en que se consagró el altar, los jefes de las tribus trajeron ofrendas y las pusieron frente al altar. Entonces Dios le dijo a Moisés: «Haz que cada día un jefe distinto traiga su ofrenda para dedicar a Dios el altar». Estas son las ofrendas que los jefes de las doce tribus de Israel presentaron a Dios: una bandeja de plata de un kilo y medio, una jarra de plata de tres cuartos de kilo, una gran cuchara de oro de ciento diez gramos, llena de incienso, un ternero, un carnero, un cordero de un año para quemarlo completamente en honor a Dios, un chivo para sacrificarlo como pago por sus pecados, dos toros, como ofrenda para hacer la paz con Dios, cinco carneros, cinco chivos y cinco corderos de un año. Todo eso fue pesado según el peso aprobado en el santuario. La bandeja y la jarra estaban llenas de harina fina amasada con aceite, para preparar una ofrenda de cereales. Todas estas ofrendas las presentaron los doce jefes en el siguiente orden: El primer día, Nahasón, de la tribu de Judá, el segundo día, Natanael, de la tribu de Isacar, el tercer día, Eliab, de la tribu de Zabulón, el cuarto día, Elisur, de la tribu de Rubén, el quinto día, Selumiel, de la tribu de Simeón, el sexto día, Eliasaf hijo de Reuel, de la tribu de Gad, el séptimo día, Elisamá, de la tribu de Efraín, el octavo día, Gamaliel, de la tribu de Manasés, el noveno día, Abidán, de la tribu de Benjamín, el décimo día, Ahiézer, de la tribu de Dan, el día once, Paguiel, de la tribu de Aser, el día doce, Ahirá, de la tribu de Neftalí. Los jefes de las tribus dieron todas estas ofrendas para dedicar el altar al servicio de Dios: doce bandejas de plata, de un kilo cada una, doce jarras de plata, de medio kilo cada una y doce cucharas de oro, de cien gramos cada una. El peso total de las bandejas y jarras fue de veintiséis kilos y medio, y el de las cucharas, de un kilo y trescientos veinte gramos, según el peso aprobado en el santuario. El total de los animales que se quemaron completamente para volver a estar en paz con Dios fueron: doce toros, doce carneros y doce corderos de un año. Después de esto, Moisés entró en el santuario para hablar con Dios. Allí, desde la tapa del cofre del pacto, donde están los dos querubines, Moisés oyó la voz de Dios.

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NÚMEROS 7TLA

NÚMEROS 7:1-89RVC(Reina Valera Contemporánea)

Cuando Moisés terminó de levantar el tabernáculo, lo ungió y lo santificó junto con todos sus utensilios, y ungió y santificó también el altar y todos sus utensilios. Entonces los príncipes de Israel, los jefes de las familias de sus antepasados, y los que eran príncipes de las tribus y habían estado a cargo del censo, presentaron sus ofrendas. Lo que presentaron delante del Señor fueron seis carros cubiertos y doce bueyes, es decir, un carro por cada dos príncipes, y un buey por cada príncipe, y los ofrecieron delante del tabernáculo. Entonces el Señor habló con Moisés, y le dijo: «Recíbeles esas ofrendas. Serán para el servicio del tabernáculo de reunión. Tú se las darás a cada uno de los levitas, según lo requiera su ministerio.» Moisés recibió los carros y los bueyes, y se los dio a los levitas. A los hijos de Guersón les dio dos carros y cuatro bueyes, conforme a su ministerio. A los hijos de Merari, que estaban bajo las órdenes de Itamar, hijo del sacerdote Aarón, les dio cuatro carros y ocho bueyes, conforme a su ministerio. A los hijos de Coat no les dio nada, porque ellos debían llevar sobre sus hombros el servicio del santuario. El día en que el altar fue ungido, los príncipes llevaron ofrendas para la dedicación, y cada uno presentó su ofrenda delante del altar. Entonces el Señor le dijo a Moisés: «Los príncipes presentarán su ofrenda para la dedicación del altar, uno a la vez cada día.» El primer día presentó su ofrenda Nasón hijo de Aminadab, de la tribu de Judá. Ofreció un platón de plata que, conforme al peso oficial del santuario, pesaba un kilo y medio, y un jarrón de plata de tres cuartos de kilo, ambos llenos de flor de harina amasada con aceite para ofrenda; una cuchara de oro de cien gramos, llena de incienso; un becerro, un carnero, un cordero de un año para el holocausto; un macho cabrío para la expiación; y dos bueyes, cinco carneros, cinco machos cabríos y cinco corderos de un año, para la ofrenda de paz. Esta fue la ofrenda de Nasón hijo de Aminadab. El segundo día presentó su ofrenda Natanael hijo de Suar, príncipe de Isacar. Ofreció un platón de plata que, según el peso oficial del santuario, pesaba un kilo y medio, y un jarrón de plata de tres cuartos de kilo, ambos llenos de flor de harina amasada con aceite para ofrenda; una cuchara de oro de cien gramos, llena de incienso; un becerro, un carnero, y un cordero de un año para el holocausto; un macho cabrío para la expiación; y dos bueyes, cinco carneros, cinco machos cabríos y cinco corderos de un año, para la ofrenda de paz. Esta fue la ofrenda de Natanael hijo de Suar. El tercer día, presentó su ofrenda Eliab hijo de Helón, príncipe de los hijos de Zabulón. Ofreció un platón de plata que, según el peso oficial del santuario, pesaba un kilo y medio, y un jarrón de plata de tres cuartos de kilo, ambos llenos de flor de harina amasada con aceite para ofrenda; una cuchara de oro de cien gramos, llena de incienso; un becerro, un carnero, un cordero de un año para el holocausto; un macho cabrío para la expiación; y dos bueyes, cinco carneros, cinco machos cabríos y cinco corderos de un año, para la ofrenda de paz. Esta fue la ofrenda de Eliab hijo de Helón. El cuarto día presentó su ofrenda Elisur hijo de Sedeur, príncipe de los hijos de Rubén. Ofreció un platón de plata que, según el peso oficial del santuario, pesaba un kilo y medio, y un jarrón de plata de tres cuartos de kilo, ambos llenos de flor de harina amasada con aceite para ofrenda; una cuchara de oro de cien gramos, llena de incienso; un becerro, un carnero, y un cordero de un año para el holocausto; un macho cabrío para la expiación; y dos bueyes, cinco carneros, cinco machos cabríos y cinco corderos de un año, para la ofrenda de paz. Esta fue la ofrenda de Elisur hijo de Sedeur. El quinto día presentó su ofrenda Selumiel hijo de Surisaday, príncipe de los hijos de Simeón. Ofreció un platón de plata que, según el peso oficial del santuario, pesaba un kilo y medio, y un jarrón de plata de tres cuartos de kilo, ambos llenos de flor de harina amasada con aceite para ofrenda; una cuchara de oro de cien gramos, llena de incienso; un becerro, un carnero, y un cordero de un año para el holocausto; un macho cabrío para la expiación; y dos bueyes, cinco carneros, cinco machos cabríos y cinco corderos de un año, para ofrenda de paz. Esta fue la ofrenda de Selumiel hijo de Surisaday. El sexto día presentó su ofrenda Eliasaf hijo de Deuel, príncipe de los hijos de Gad. Ofreció un platón de plata que, según el peso oficial del santuario, pesaba un kilo y medio, y un jarrón de plata de tres cuartos de kilo, ambos llenos de flor de harina amasada con aceite para ofrenda; una cuchara de oro de cien gramos, llena de incienso; un becerro, un carnero, y un cordero de un año para el holocausto; un macho cabrío para la expiación; y dos bueyes, cinco carneros, cinco machos cabríos y cinco corderos de un año, para la ofrenda de paz. Esta fue la ofrenda de Eliasaf hijo de Deuel. El séptimo día presentó su ofrenda Elisama hijo de Amiud, príncipe de los hijos de Efraín. Ofreció un platón de plata que, según el peso oficial del santuario, pesaba un kilo y medio, y un jarrón de plata de tres cuartos de kilo, ambos llenos de flor de harina amasada con aceite para ofrenda; una cuchara de oro de cien gramos, llena de incienso; un becerro, un carnero, y un cordero de un año para el holocausto; un macho cabrío para la expiación; y dos bueyes, cinco carneros, cinco machos cabríos y cinco corderos de un año, para la ofrenda de paz. Esta fue la ofrenda de Elisama hijo de Amiud. El octavo día presentó su ofrenda Gamaliel hijo de Pedasur, príncipe de los hijos de Manasés. Ofreció un platón de plata que, según el peso oficial del santuario, pesaba un kilo y medio, y un jarrón de plata de tres cuartos de kilo, ambos llenos de flor de harina amasada con aceite para ofrenda; una cuchara de oro de cien gramos, llena de incienso; un becerro, un carnero, y un cordero de un año para el holocausto; un macho cabrío para la expiación; y dos bueyes, cinco carneros, cinco machos cabríos y cinco corderos de un año, para la ofrenda de paz. Esta fue la ofrenda de Gamaliel hijo de Pedasur. El noveno día presentó su ofrenda Abidán hijo de Gedeoni, príncipe de los hijos de Benjamín. Ofreció un platón de plata que, según el peso oficial del santuario, pesaba un kilo y medio, y un jarrón de plata de tres cuartos de kilo, ambos llenos de flor de harina amasada con aceite para ofrenda; una cuchara de oro de cien gramos, llena de incienso; un becerro, un carnero, y un cordero de un año para el holocausto; un macho cabrío para la expiación; y dos bueyes, cinco carneros, cinco machos cabríos y cinco corderos de un año, para la ofrenda de paz. Esta fue la ofrenda de Abidán hijo de Gedeoni. El décimo día presentó su ofrenda Ajiezer hijo de Amisaday, príncipe de los hijos de Dan. Ofreció un platón de plata que, según el peso oficial del santuario, pesaba un kilo y medio, y un jarrón de plata de tres cuartos de kilo, ambos llenos de flor de harina amasada con aceite para ofrenda; una cuchara de oro de cien gramos, llena de incienso; un becerro, un carnero, y un cordero de un año para el holocausto; un macho cabrío para la expiación; y dos bueyes, cinco carneros, cinco machos cabríos y cinco corderos de un año, para la ofrenda de paz. Esta fue la ofrenda de Ajiezer hijo de Amisaday. El undécimo día presentó su ofrenda Pagiel hijo de Ocrán, príncipe de los hijos de Aser. Ofreció un platón de plata que, según el peso oficial del santuario, pesaba un kilo y medio, y un jarrón de plata de tres cuartos de kilo, ambos llenos de flor de harina amasada con aceite para ofrenda; una cuchara de oro de cien gramos, llena de incienso; un becerro, un carnero, y un cordero de un año para el holocausto; un macho cabrío para la expiación; y dos bueyes, cinco carneros, cinco machos cabríos y cinco corderos de un año, para la ofrenda de paz. Esta fue la ofrenda de Pagiel hijo de Ocrán. El duodécimo día presentó su ofrenda Ajirá hijo de Enán, príncipe de los hijos de Neftalí. Ofreció un platón de plata que, según el peso oficial del santuario, pesaba un kilo y medio, y un jarrón de plata de tres cuartos de kilo, ambos llenos de flor de harina amasada con aceite para ofrenda; una cuchara de oro de cien gramos, llena de incienso; un becerro, un carnero, y un cordero de un año para el holocausto; un macho cabrío para la expiación; y dos bueyes, cinco carneros, cinco machos cabríos y cinco corderos de un año, para la ofrenda de paz. Esta fue la ofrenda de Ajirá hijo de Enán. Esta fue la ofrenda que los príncipes de Israel presentaron para la dedicación del altar, el día en que este fue ungido: doce platones de plata, doce jarrones de plata, y doce cucharas de oro. Cada platón pesaba un kilo y medio, y cada jarrón pesaba tres cuartos de kilo; toda la plata de la vajilla pesaba veintisiete kilos, según el peso oficial del santuario. Las doce cucharas de oro llenas de incienso pesaban cien gramos cada una, según el peso oficial del santuario, y todo el oro de las cucharas pesaba un kilo y doscientos gramos. Todos los animales para el holocausto fueron doce becerros, doce carneros, doce corderos de un año, cada uno con su ofrenda, y doce machos cabríos para la expiación. Todos los animales para la ofrenda de paz fueron veinticuatro novillos, sesenta carneros, sesenta machos cabríos, y sesenta corderos de un año. Esta fue la ofrenda para la dedicación del altar, después de que fue ungido. Cuando Moisés entraba en el tabernáculo de reunión para hablar con Dios, oía la voz que le hablaba desde la parte superior del propiciatorio, el cual estaba sobre el arca del testimonio, entre los dos querubines, y hablaba con él.

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NÚMEROS 7RVC

NÚMEROS 7:1-89DHH94I(Biblia Dios Habla Hoy)

El día en que Moisés terminó de construir el santuario, lo consagró con aceite, junto con todos los utensilios del santuario y los del altar. Luego los jefes de las tribus, los que habían ayudado a hacer el censo, fueron y presentaron al Señor como ofrenda seis carretas cubiertas y doce bueyes, es decir, una carreta por cada dos jefes y un buey por cada uno. Todo esto lo pusieron delante del santuario. Entonces el Señor dijo a Moisés: «Recíbeles las carretas y los bueyes, y dáselos a los levitas para que los usen en los trabajos relacionados con la tienda del encuentro, según el trabajo que cada uno deba realizar.» Moisés recibió las carretas y los bueyes, y los repartió entre los levitas. A los descendientes de Guersón les dio dos carretas y cuatro bueyes, que era lo que necesitaban para sus trabajos. A los descendientes de Merarí les dio cuatro carretas y ocho bueyes, que era lo que necesitaban para hacer su trabajo bajo la dirección de Itamar, hijo del sacerdote Aarón. En cambio, a los descendientes de Quehat no les dio carretas ni bueyes, porque las cosas sagradas que ellos tenían que transportar debían llevarlas en hombros. Cuando se consagró el altar, los jefes de las tribus llevaron sus ofrendas y las pusieron delante del altar. Entonces el Señor dijo a Moisés: «Cada día será un jefe de tribu distinto el que lleve su ofrenda para la consagración del altar.» El primer día llevó su ofrenda Nahasón, hijo de Aminadab, de la tribu de Judá. Su ofrenda consistía en una bandeja de plata que pesaba mil cuatrocientos treinta gramos y un tazón de plata que pesaba setecientos setenta gramos (según el peso oficial del santuario), ambos llenos de la mejor harina, amasada con aceite, para la ofrenda de cereales; además, un cucharón de oro que pesaba ciento diez gramos, lleno de incienso, un becerro, un carnero, un cordero de un año para ofrecerlo como holocausto, un chivo para el sacrificio por el pecado, y por último, para el sacrificio de reconciliación, dos toros, cinco carneros, cinco chivos y cinco corderos de un año. Esta fue la ofrenda de Nahasón, hijo de Aminadab. El segundo día llevó su ofrenda Natanael, hijo de Suar, jefe de la tribu de Isacar, y ofrendó lo mismo que Nahasón. El tercer día llevó su ofrenda Eliab, hijo de Helón, jefe de la tribu de Zabulón, y ofrendó lo mismo que los anteriores. El cuarto día llevó su ofrenda Elisur, hijo de Sedeúr, jefe de la tribu de Rubén, y ofrendó lo mismo que los anteriores. El quinto día llevó su ofrenda Selumiel, hijo de Surisadai, jefe de la tribu de Simeón, y ofrendó lo mismo que los anteriores. El sexto día llevó su ofrenda Eliasaf, hijo de Reuel, jefe de la tribu de Gad, y ofrendó lo mismo que los anteriores. El séptimo día llevó su ofrenda Elisamá, hijo de Amihud, jefe de la tribu de Efraín, y ofrendó lo mismo que los anteriores. El octavo día llevó su ofrenda Gamaliel, hijo de Pedasur, jefe de la tribu de Manasés, y ofrendó lo mismo que los anteriores. El noveno día llevó su ofrenda Abidán, hijo de Guidoní, jefe de la tribu de Benjamín, y ofrendó lo mismo que los anteriores. El décimo día llevó su ofrenda Ahiézer, hijo de Amisadai, jefe de la tribu de Dan, y ofrendó lo mismo que los anteriores. El día once llevó su ofrenda Paguiel, hijo de Ocrán, jefe de la tribu de Aser, y ofrendó lo mismo que los anteriores. El día doce llevó su ofrenda Ahirá, hijo de Enán, jefe de la tribu de Neftalí y ofrendó lo mismo que los anteriores. Así pues, cuando se consagró el altar, los jefes de las tribus de Israel ofrecieron doce bandejas de plata, doce tazones de plata y doce cucharones de oro. Cada bandeja de plata pesaba mil cuatrocientos treinta gramos, y cada tazón, setecientos setenta gramos. En total, la plata de todas las bandejas y de todos los tazones pesaba veintiséis mil cuatrocientos gramos, según el peso oficial del santuario. Había también doce cucharones de oro llenos de incienso, que pesaban ciento diez gramos cada uno, según el peso oficial del santuario. El oro de todos los cucharones pesaba en total mil trescientos veinte gramos. Los animales para el holocausto fueron en total doce becerros, doce carneros, doce corderos de un año, con sus correspondientes ofrendas de cereales, y doce chivos para el sacrificio por el pecado. Los animales para el sacrificio de reconciliación fueron en total veinticuatro becerros, sesenta carneros, sesenta chivos y sesenta corderos de un año. Estas fueron las ofrendas para la dedicación del altar, después de su consagración. Cuando Moisés entró en la tienda del encuentro para hablar con el Señor, escuchó que el Señor le hablaba desde encima de la tapa del arca de la alianza, de entre los dos seres alados.

NÚMEROS 7:1-89RVR1960(Biblia Reina Valera 1960)

Aconteció que cuando Moisés hubo acabado de levantar el tabernáculo, y lo hubo ungido y santificado, con todos sus utensilios, y asimismo ungido y santificado el altar y todos sus utensilios, entonces los príncipes de Israel, los jefes de las casas de sus padres, los cuales eran los príncipes de las tribus, que estaban sobre los contados, ofrecieron; y trajeron sus ofrendas delante de Jehová, seis carros cubiertos y doce bueyes; por cada dos príncipes un carro, y cada uno un buey, y los ofrecieron delante del tabernáculo. Y Jehová habló a Moisés, diciendo: Tómalos de ellos, y serán para el servicio del tabernáculo de reunión; y los darás a los levitas, a cada uno conforme a su ministerio. Entonces Moisés recibió los carros y los bueyes, y los dio a los levitas. Dos carros y cuatro bueyes dio a los hijos de Gersón, conforme a su ministerio, y a los hijos de Merari dio cuatro carros y ocho bueyes, conforme a su ministerio bajo la mano de Itamar hijo del sacerdote Aarón. Pero a los hijos de Coat no les dio, porque llevaban sobre sí en los hombros el servicio del santuario. Y los príncipes trajeron ofrendas para la dedicación del altar el día en que fue ungido, ofreciendo los príncipes su ofrenda delante del altar. Y Jehová dijo a Moisés: Ofrecerán su ofrenda, un príncipe un día, y otro príncipe otro día, para la dedicación del altar. Y el que ofreció su ofrenda el primer día fue Naasón hijo de Aminadab, de la tribu de Judá. Su ofrenda fue un plato de plata de ciento treinta siclos de peso, y un jarro de plata de setenta siclos, al siclo del santuario, ambos llenos de flor de harina amasada con aceite para ofrenda; una cuchara de oro de diez siclos, llena de incienso; un becerro, un carnero, un cordero de un año para holocausto; un macho cabrío para expiación; y para ofrenda de paz, dos bueyes, cinco carneros, cinco machos cabríos y cinco corderos de un año. Esta fue la ofrenda de Naasón hijo de Aminadab. El segundo día ofreció Natanael hijo de Zuar, príncipe de Isacar. Ofreció como su ofrenda un plato de plata de ciento treinta siclos de peso, y un jarro de plata de setenta siclos, al siclo del santuario, ambos llenos de flor de harina amasada con aceite para ofrenda; una cuchara de oro de diez siclos, llena de incienso; un becerro, un carnero, un cordero de un año para holocausto; un macho cabrío para expiación; y para ofrenda de paz, dos bueyes, cinco carneros, cinco machos cabríos y cinco corderos de un año. Esta fue la ofrenda de Natanael hijo de Zuar. El tercer día, Eliab hijo de Helón, príncipe de los hijos de Zabulón. Y su ofrenda fue un plato de plata de ciento treinta siclos de peso, y un jarro de plata de setenta siclos, al siclo del santuario, ambos llenos de flor de harina amasada con aceite para ofrenda; una cuchara de oro de diez siclos, llena de incienso; un becerro, un carnero, un cordero de un año para holocausto; un macho cabrío para expiación; y para ofrenda de paz, dos bueyes, cinco carneros, cinco machos cabríos y cinco corderos de un año. Esta fue la ofrenda de Eliab hijo de Helón. El cuarto día, Elisur hijo de Sedeur, príncipe de los hijos de Rubén. Y su ofrenda fue un plato de plata de ciento treinta siclos de peso, y un jarro de plata de setenta siclos, al siclo del santuario, ambos llenos de flor de harina amasada con aceite para ofrenda; una cuchara de oro de diez siclos, llena de incienso; un becerro, un carnero, un cordero de un año para holocausto; un macho cabrío para expiación; y para ofrenda de paz, dos bueyes, cinco carneros, cinco machos cabríos y cinco corderos de un año. Esta fue la ofrenda de Elisur hijo de Sedeur. El quinto día, Selumiel hijo de Zurisadai, príncipe de los hijos de Simeón. Y su ofrenda fue un plato de plata de ciento treinta siclos de peso, y un jarro de plata de setenta siclos, al siclo del santuario, ambos llenos de flor de harina amasada con aceite para ofrenda; una cuchara de oro de diez siclos, llena de incienso; un becerro, un carnero, un cordero de un año para holocausto; un macho cabrío para expiación; y para ofrenda de paz, dos bueyes, cinco carneros, cinco machos cabríos y cinco corderos de un año. Esta fue la ofrenda de Selumiel hijo de Zurisadai. El sexto día, Eliasaf hijo de Deuel, príncipe de los hijos de Gad. Y su ofrenda fue un plato de plata de ciento treinta siclos de peso, y un jarro de plata de setenta siclos, al siclo del santuario, ambos llenos de flor de harina amasada con aceite para ofrenda; una cuchara de oro de diez siclos, llena de incienso; un becerro, un carnero, un cordero de un año para holocausto; un macho cabrío para expiación; y para ofrenda de paz, dos bueyes, cinco carneros, cinco machos cabríos y cinco corderos de un año. Esta fue la ofrenda de Eliasaf hijo de Deuel. El séptimo día, el príncipe de los hijos de Efraín, Elisama hijo de Amiud. Y su ofrenda fue un plato de plata de ciento treinta siclos de peso, y un jarro de plata de setenta siclos, al siclo del santuario, ambos llenos de flor de harina amasada con aceite para ofrenda; una cuchara de oro de diez siclos, llena de incienso; un becerro, un carnero, un cordero de un año para holocausto; un macho cabrío para expiación; y para ofrenda de paz, dos bueyes, cinco carneros, cinco machos cabríos y cinco corderos de un año. Esta fue la ofrenda de Elisama hijo de Amiud. El octavo día, el príncipe de los hijos de Manasés, Gamaliel hijo de Pedasur. Y su ofrenda fue un plato de plata de ciento treinta siclos de peso, y un jarro de plata de setenta siclos, al siclo del santuario, ambos llenos de flor de harina amasada con aceite para ofrenda; una cuchara de oro de diez siclos, llena de incienso; un becerro, un carnero, un cordero de un año para holocausto; un macho cabrío para expiación; y para ofrenda de paz, dos bueyes, cinco carneros, cinco machos cabríos y cinco corderos de un año. Esta fue la ofrenda de Gamaliel hijo de Pedasur. El noveno día, el príncipe de los hijos de Benjamín, Abidán hijo de Gedeoni. Y su ofrenda fue un plato de plata de ciento treinta siclos de peso, y un jarro de plata de setenta siclos, al siclo del santuario, ambos llenos de flor de harina amasada con aceite para ofrenda; una cuchara de oro de diez siclos, llena de incienso; un becerro, un carnero, un cordero de un año para holocausto; un macho cabrío para expiación; y para ofrenda de paz, dos bueyes, cinco carneros, cinco machos cabríos y cinco corderos de un año. Esta fue la ofrenda de Abidán hijo de Gedeoni. El décimo día, el príncipe de los hijos de Dan, Ahiezer hijo de Amisadai. Y su ofrenda fue un plato de plata de ciento treinta siclos de peso, y un jarro de plata de setenta siclos, al siclo del santuario, ambos llenos de flor de harina amasada con aceite para ofrenda; una cuchara de oro de diez siclos, llena de incienso; un becerro, un carnero, un cordero de un año para holocausto; un macho cabrío para expiación; y para ofrenda de paz, dos bueyes, cinco carneros, cinco machos cabríos y cinco corderos de un año. Esta fue la ofrenda de Ahiezer hijo de Amisadai. El undécimo día, el príncipe de los hijos de Aser, Pagiel hijo de Ocrán. Y su ofrenda fue un plato de plata de ciento treinta siclos de peso, y un jarro de plata de setenta siclos, al siclo del santuario, ambos llenos de flor de harina amasada con aceite para ofrenda; una cuchara de oro de diez siclos, llena de incienso; un becerro, un carnero, un cordero de un año para holocausto; un macho cabrío para expiación; y para ofrenda de paz, dos bueyes, cinco carneros, cinco machos cabríos y cinco corderos de un año. Esta fue la ofrenda de Pagiel hijo de Ocrán. El duodécimo día, el príncipe de los hijos de Neftalí, Ahira hijo de Enán. Su ofrenda fue un plato de plata de ciento treinta siclos de peso, y un jarro de plata de setenta siclos, al siclo del santuario, ambos llenos de flor de harina amasada con aceite para ofrenda; una cuchara de oro de diez siclos, llena de incienso; un becerro, un carnero, un cordero de un año para holocausto; un macho cabrío para expiación; y para ofrenda de paz, dos bueyes, cinco carneros, cinco machos cabríos y cinco corderos de un año. Esta fue la ofrenda de Ahira hijo de Enán. Esta fue la ofrenda que los príncipes de Israel ofrecieron para la dedicación del altar, el día en que fue ungido: doce platos de plata, doce jarros de plata, doce cucharas de oro. Cada plato de ciento treinta siclos, y cada jarro de setenta; toda la plata de la vajilla, dos mil cuatrocientos siclos, al siclo del santuario. Las doce cucharas de oro llenas de incienso, de diez siclos cada cuchara, al siclo del santuario; todo el oro de las cucharas, ciento veinte siclos. Todos los bueyes para holocausto, doce becerros; doce los carneros, doce los corderos de un año, con su ofrenda, y doce los machos cabríos para expiación. Y todos los bueyes de la ofrenda de paz, veinticuatro novillos, sesenta los carneros, sesenta los machos cabríos, y sesenta los corderos de un año. Esta fue la ofrenda para la dedicación del altar, después que fue ungido. Y cuando entraba Moisés en el tabernáculo de reunión, para hablar con Dios, oía la voz que le hablaba de encima del propiciatorio que estaba sobre el arca del testimonio, de entre los dos querubines; y hablaba con él.

NÚMEROS 7:1-89LBLA(La Biblia de las Américas)

Y sucedió que el día en que Moisés terminó de levantar el tabernáculo, lo ungió y lo consagró con todos sus muebles; también ungió y consagró el altar y todos sus utensilios. Entonces los jefes de Israel, las cabezas de sus casas paternas, presentaron una ofrenda (ellos eran los jefes de las tribus, los que estaban sobre los enumerados). Y ellos trajeron su ofrenda delante del SEÑOR: seis carretas cubiertas y doce bueyes, una carreta por cada dos jefes y un buey por cada uno. Los presentaron ante el tabernáculo. Entonces habló el SEÑOR a Moisés, diciendo: Acepta de ellos estas cosas, para que sean usadas en el servicio de la tienda de reunión, y las darás a los levitas, a cada uno conforme a su ministerio. Entonces Moisés tomó las carretas y los bueyes, y se los dio a los levitas. Dos carretas y cuatro bueyes dio a los hijos de Gersón, conforme a su ministerio, y cuatro carretas y ocho bueyes dio a los hijos de Merari, conforme a su ministerio, bajo la dirección de Itamar, hijo del sacerdote Aarón. Pero a los hijos de Coat no les dio nada, porque su ministerio consistía en llevar sobre sus hombros los objetos sagrados. Y los jefes presentaron la ofrenda de dedicación del altar el día que fue ungido; los jefes presentaron su ofrenda ante el altar. Entonces el SEÑOR dijo a Moisés: Que presenten su ofrenda, un jefe cada día, para la dedicación del altar. Y el que presentó su ofrenda el primer día fue Naasón, hijo de Aminadab, de la tribu de Judá. Y su ofrenda fue una fuente de plata de ciento treinta siclos de peso, un tazón de plata de setenta siclos conforme al siclo del santuario, ambos llenos de flor de harina mezclada con aceite como ofrenda de cereal; un recipiente de oro de diez siclos, lleno de incienso; un novillo, un carnero y un cordero de un año, como holocausto; un macho cabrío como ofrenda por el pecado; y para el sacrificio de las ofrendas de paz, dos bueyes, cinco carneros, cinco machos cabríos y cinco corderos de un año. Esta fue la ofrenda de Naasón, hijo de Aminadab. El segundo día, Natanael, hijo de Zuar, jefe de Isacar, presentó su ofrenda. Y él presentó como su ofrenda una fuente de plata de ciento treinta siclos de peso, un tazón de plata de setenta siclos, conforme al siclo del santuario, ambos llenos de flor de harina mezclada con aceite como ofrenda de cereal; un recipiente de oro de diez siclos lleno de incienso; un novillo, un carnero y un cordero de un año, como holocausto; un macho cabrío como ofrenda por el pecado; y para el sacrificio de las ofrendas de paz, dos bueyes, cinco carneros, cinco machos cabríos y cinco corderos de un año. Esta fue la ofrenda de Natanael, hijo de Zuar. El tercer día se presentó Eliab, hijo de Helón, jefe de los hijos de Zabulón. Y su ofrenda fue una fuente de plata de ciento treinta siclos de peso, un tazón de plata de setenta siclos, conforme al siclo del santuario, ambos llenos de flor de harina mezclada con aceite como ofrenda de cereal; un recipiente de oro de diez siclos, lleno de incienso; un novillo, un carnero y un cordero de un año, como holocausto; un macho cabrío como ofrenda por el pecado; y para el sacrificio de las ofrendas de paz, dos bueyes, cinco carneros, cinco machos cabríos y cinco corderos de un año. Esta fue la ofrenda de Eliab, hijo de Helón. El cuarto día se presentó Elisur, hijo de Sedeur, jefe de los hijos de Rubén. Y su ofrenda fue una fuente de plata de ciento treinta siclos de peso, un tazón de plata de setenta siclos, conforme al siclo del santuario, ambos llenos de flor de harina mezclada con aceite como ofrenda de cereal; un recipiente de oro de diez siclos, lleno de incienso; un novillo, un carnero y un cordero de un año, como holocausto, un macho cabrío como ofrenda por el pecado; y para el sacrificio de las ofrendas de paz, dos bueyes, cinco carneros, cinco machos cabríos y cinco corderos de un año. Esta fue la ofrenda de Elisur, hijo de Zedeur. El quinto día se presentó Selumiel, hijo de Zurisadai, jefe de los hijos de Simeón. Y su ofrenda fue una fuente de plata de ciento treinta siclos de peso, un tazón de plata de setenta siclos, conforme al siclo del santuario, ambos llenos de flor de harina mezclada con aceite como ofrenda de cereal; un recipiente de oro de diez siclos, lleno de incienso; un novillo, un carnero y un cordero de un año, como holocausto; un macho cabrío como ofrenda por el pecado; y para el sacrificio de las ofrendas de paz, dos bueyes, cinco carneros, cinco machos cabríos y cinco corderos de un año. Esta fue la ofrenda de Selumiel, hijo de Zurisadai. El sexto día se presentó Eliasaf, hijo de Deuel, jefe de los hijos de Gad. Y su ofrenda fue una fuente de plata de ciento treinta siclos de peso, un tazón de plata de setenta siclos, conforme al siclo del santuario, ambos llenos de flor de harina mezclada con aceite como ofrenda de cereal; un recipiente de oro de diez siclos, lleno de incienso; un novillo, un carnero y un cordero de un año, como holocausto; un macho cabrío como ofrenda por el pecado; y para el sacrificio de las ofrendas de paz, dos bueyes, cinco carneros, cinco machos cabríos y cinco corderos de un año. Esta fue la ofrenda de Eliasaf, hijo de Deuel. El séptimo día se presentó Elisama, hijo de Amiud, jefe de los hijos de Efraín. Y su ofrenda fue una fuente de plata de ciento treinta siclos de peso, un tazón de plata de setenta siclos, conforme al siclo del santuario, ambos llenos de flor de harina mezclada con aceite como ofrenda de cereal; un recipiente de oro de diez siclos, lleno de incienso; un novillo, un carnero y un cordero de un año, como holocausto; un macho cabrío como ofrenda por el pecado; y para el sacrificio de las ofrendas de paz, dos bueyes, cinco carneros, cinco machos cabríos y cinco corderos de un año. Esta fue la ofrenda de Elisama, hijo de Amiud. El octavo día se presentó Gamaliel, hijo de Pedasur, jefe de los hijos de Manasés. Y su ofrenda fue una fuente de plata de ciento treinta siclos de peso, un tazón de plata de setenta siclos, conforme al siclo del santuario, ambos llenos de flor de harina mezclada con aceite como ofrenda de cereal; un recipiente de oro de diez siclos, lleno de incienso; un novillo, un carnero y un cordero de un año, como holocausto; un macho cabrío como ofrenda por el pecado; y para el sacrificio de las ofrendas de paz, dos bueyes, cinco carneros, cinco machos cabríos y cinco corderos de un año. Esta fue la ofrenda de Gamaliel, hijo de Pedasur. El noveno día se presentó Abidán, hijo de Gedeoni, jefe de los hijos de Benjamín. Y su ofrenda fue una fuente de plata de ciento treinta siclos de peso, un tazón de plata de setenta siclos, conforme al siclo del santuario, ambos llenos de flor de harina mezclada con aceite como ofrenda de cereal; un recipiente de oro de diez siclos, lleno de incienso; un novillo, un carnero y un cordero de un año, como holocausto; un macho cabrío como ofrenda por el pecado; y para el sacrificio de las ofrendas de paz, dos bueyes, cinco carneros, cinco machos cabríos y cinco corderos de un año. Esta fue la ofrenda de Abidán, hijo de Gedeoni. El décimo día se presentó Ahiezer, hijo de Amisadai, jefe de los hijos de Dan. Y su ofrenda fue una fuente de plata de ciento treinta siclos de peso, un tazón de plata de setenta siclos, conforme al siclo del santuario, ambos llenos de flor de harina mezclada con aceite como ofrenda de cereal; un recipiente de oro de diez siclos, lleno de incienso; un novillo, un carnero y un cordero de un año, como holocausto; un macho cabrío como ofrenda por el pecado; y para el sacrificio de las ofrendas de paz, dos bueyes, cinco carneros, cinco machos cabríos y cinco corderos de un año. Esta fue la ofrenda de Ahiezer, hijo de Amisadai. El undécimo día se presentó Pagiel, hijo de Ocrán, jefe de los hijos de Aser. Y su ofrenda fue una fuente de plata de ciento treinta siclos de peso, un tazón de plata de setenta siclos, conforme al siclo del santuario, ambos llenos de flor de harina mezclada con aceite como ofrenda de cereal; un recipiente de oro de diez siclos, lleno de incienso; un novillo, un carnero y un cordero de un año, como holocausto; un macho cabrío como ofrenda por el pecado; y para el sacrificio de las ofrendas de paz, dos bueyes, cinco carneros, cinco machos cabríos y cinco corderos de un año. Esta fue la ofrenda de Pagiel, hijo de Ocrán. El duodécimo día se presentó Ahira, hijo de Enán, jefe de los hijos de Neftalí. Y su ofrenda fue una fuente de plata de ciento treinta siclos de peso, un tazón de plata de setenta siclos, conforme al siclo del santuario, ambos llenos de flor de harina mezclada con aceite como ofrenda de cereal; un recipiente de oro de diez siclos, lleno de incienso; un novillo, un carnero y un cordero de un año, como holocausto; un macho cabrío como ofrenda por el pecado; y para el sacrificio de las ofrendas de paz, dos bueyes, cinco carneros, cinco machos cabríos y cinco corderos de un año. Esta fue la ofrenda de Ahira, hijo de Enán. Esta fue la ofrenda de dedicación del altar presentadas por los jefes de Israel cuando lo ungieron: doce fuentes de plata, doce tazones de plata, doce recipientes de oro, cada fuente de plata pesaba ciento treinta siclos, y cada tazón setenta siclos; toda la plata de los utensilios era dos mil cuatrocientos siclos, conforme al siclo del santuario; los doce recipientes de oro, llenos de incienso, pesaban diez siclos cada uno, conforme al siclo del santuario. Todo el oro de los recipientes era ciento veinte siclos. El total de los animales para el holocausto fue de doce novillos; los carneros, doce; los corderos de un año con sus ofrendas de cereal, doce; y los machos cabríos para la ofrenda por el pecado, doce. El total de los animales para el sacrificio de las ofrendas de paz, fue de veinticuatro novillos; los carneros, sesenta; los machos cabríos, sesenta; y los corderos de un año, sesenta. Esta fue la ofrenda de la dedicación del altar después que fue ungido. Y al entrar Moisés en la tienda de reunión para hablar con el Señor, oyó la voz que le hablaba desde encima del propiciatorio que estaba sobre el arca del testimonio, de entre los dos querubines, y Él le habló.

NÚMEROS 7:1-89NTV(Nueva Traducción Viviente)

El día en que Moisés levantó el tabernáculo, lo ungió y lo apartó como santo. También ungió y apartó todo el mobiliario y el altar con sus utensilios. Después los líderes de Israel —los jefes de las tribus que habían registrado las tropas— llegaron con sus ofrendas. Juntos llevaron seis carretas grandes y doce bueyes —una carreta por cada dos jefes y un buey por cada jefe— y los presentaron al SEÑOR delante del tabernáculo. Luego el SEÑOR le dijo a Moisés: «Recibe sus ofrendas y usa estos bueyes y carretas para transportar el tabernáculo. Repártelos entre los levitas según el trabajo de cada uno». Así que Moisés tomó las carretas y los bueyes y los entregó a los levitas. Le dio dos carretas y cuatro bueyes a la división gersonita para su trabajo y le dio a la división merarita cuatro carretas y ocho bueyes para su trabajo. Todo el trabajo se realizó bajo el liderazgo de Itamar, hijo del sacerdote Aarón. Pero a la división coatita no le entregó carretas ni bueyes, porque se les requería que hicieran el traslado de los objetos sagrados del tabernáculo sobre sus hombros. Los jefes también presentaron las ofrendas de dedicación para el altar cuando lo ungieron. Cada uno puso sus ofrendas ante el altar. El SEÑOR le dijo a Moisés: «Que cada día un jefe lleve su ofrenda para la dedicación del altar». En el primer día presentó su ofrenda Naasón, hijo de Aminadab, jefe de la tribu de Judá. Su ofrenda consistía de una bandeja de plata que pesaba un kilo y medio y un tazón de plata que pesaba ochocientos gramos (calculado según el peso del siclo del santuario). Los dos contenían ofrendas de grano de harina selecta humedecida con aceite de oliva. También llevó un recipiente de oro que pesaba ciento catorce gramos, lleno de incienso. Llevó un becerro, un carnero y un cordero de un año, para una ofrenda quemada, y un chivo como ofrenda por el pecado. Como ofrenda de paz llevó dos toros, cinco carneros, cinco chivos y cinco corderos de un año. Esta fue la ofrenda que llevó Naasón, hijo de Aminadab. En el segundo día presentó su ofrenda Natanael, hijo de Zuar, jefe de la tribu de Isacar. Su ofrenda consistía de una bandeja de plata que pesaba un kilo y medio y un tazón de plata que pesaba ochocientos gramos (calculado según el peso del siclo del santuario). Los dos contenían ofrendas de grano de harina selecta humedecida con aceite de oliva. También llevó un recipiente de oro que pesaba ciento catorce gramos, lleno de incienso. Llevó un becerro, un carnero y un cordero de un año, para una ofrenda quemada, y un chivo como ofrenda por el pecado. Como ofrenda de paz llevó dos toros, cinco carneros, cinco chivos y cinco corderos de un año. Esta fue la ofrenda que llevó Natanael, hijo de Zuar. En el tercer día presentó su ofrenda Eliab, hijo de Helón, jefe de la tribu de Zabulón. Su ofrenda consistía de una bandeja de plata que pesaba un kilo y medio y un tazón de plata que pesaba ochocientos gramos (calculado según el peso del siclo del santuario). Los dos contenían ofrendas de grano de harina selecta humedecida con aceite de oliva. También llevó un recipiente de oro que pesaba ciento catorce gramos, lleno de incienso. Llevó un becerro, un carnero y un cordero de un año, para una ofrenda quemada, y un chivo como ofrenda por el pecado. Como ofrenda de paz llevó dos toros, cinco carneros, cinco chivos y cinco corderos de un año. Esta fue la ofrenda que llevó Eliab, el hijo de Helón. En el cuarto día presentó su ofrenda Elisur, hijo de Sedeur, jefe de la tribu de Rubén. Su ofrenda consistía de una bandeja de plata que pesaba un kilo y medio y un tazón de plata que pesaba ochocientos gramos (calculado según el peso del siclo del santuario). Los dos contenían ofrendas de grano de harina selecta humedecida con aceite de oliva. También llevó un recipiente de oro que pesaba ciento catorce gramos, lleno de incienso. Llevó un becerro, un carnero y un cordero de un año, para una ofrenda quemada, y un chivo como ofrenda por el pecado. Como ofrenda de paz llevó dos toros, cinco carneros, cinco chivos y cinco corderos de un año. Esta fue la ofrenda que llevó Elisur, el hijo de Sedeur. En el quinto día presentó su ofrenda Selumiel, hijo de Zurisadai, jefe de la tribu de Simeón. Su ofrenda consistía de una bandeja de plata que pesaba un kilo y medio y un tazón de plata que pesaba ochocientos gramos (calculado según el peso del siclo del santuario). Los dos contenían ofrendas de grano de harina selecta humedecida con aceite de oliva. También llevó un recipiente de oro que pesaba ciento catorce gramos, lleno de incienso. Llevó un becerro, un carnero y un cordero de un año para una ofrenda quemada, y un chivo como ofrenda por el pecado. Como ofrenda de paz llevó dos toros, cinco carneros, cinco chivos y cinco corderos de un año. Esta fue la ofrenda que llevó Selumiel, hijo de Zurisadai. En el sexto día presentó su ofrenda Eliasaf, hijo de Deuel, jefe de la tribu de Gad. Su ofrenda consistía de una bandeja de plata que pesaba un kilo y medio y un tazón de plata que pesaba ochocientos gramos (calculado según el peso del siclo del santuario). Los dos contenían ofrendas de grano de harina selecta humedecida con aceite de oliva. También llevó un recipiente de oro que pesaba ciento catorce gramos, lleno de incienso. Llevó un becerro, un carnero y un cordero de un año, para una ofrenda quemada, y un chivo como ofrenda por el pecado. Como ofrenda de paz llevó dos toros, cinco carneros, cinco chivos y cinco corderos de un año. Esta fue la ofrenda que llevó Eliasaf, hijo de Deuel. En el séptimo día presentó su ofrenda Elisama, hijo de Amiud, jefe de la tribu de Efraín. Su ofrenda consistía de una bandeja de plata que pesaba un kilo y medio y un tazón de plata que pesaba ochocientos gramos (calculado según el peso del siclo del santuario). Los dos contenían ofrendas de grano de harina selecta humedecida con aceite de oliva. También llevó un recipiente de oro que pesaba ciento catorce gramos, lleno de incienso. Llevó un becerro, un carnero y un cordero de un año, para una ofrenda quemada, y un chivo como ofrenda por el pecado. Como ofrenda de paz llevó dos toros, cinco carneros, cinco chivos y cinco corderos de un año. Esta fue la ofrenda que llevó Elisama, hijo de Amiud. En el octavo día presentó su ofrenda Gamaliel, hijo de Pedasur, jefe de la tribu de Manasés. Su ofrenda consistía de una bandeja de plata que pesaba un kilo y medio y un tazón de plata que pesaba ochocientos gramos (calculado según el peso del siclo del santuario). Los dos contenían ofrendas de grano de harina selecta humedecida con aceite de oliva. También llevó un recipiente de oro que pesaba ciento catorce gramos, lleno de incienso. Llevó un becerro, un carnero y un cordero de un año, para una ofrenda quemada, y un chivo como ofrenda por el pecado. Como ofrenda de paz llevó dos toros, cinco carneros, cinco chivos y cinco corderos de un año. Esta fue la ofrenda que llevó Gamaliel, hijo de Pedasur. En el noveno día presentó su ofrenda Abidán, hijo de Gedeoni, jefe de la tribu de Benjamín. Su ofrenda consistía de una bandeja de plata que pesaba un kilo y medio y un tazón de plata que pesaba ochocientos gramos (calculado según el peso del siclo del santuario). Los dos contenían ofrendas de grano de harina selecta humedecida con aceite de oliva. También llevó un recipiente de oro que pesaba ciento catorce gramos, lleno de incienso. Llevó un becerro, un carnero y un cordero de un año, para una ofrenda quemada, y un chivo como ofrenda por el pecado. Como ofrenda de paz llevó dos toros, cinco carneros, cinco chivos y cinco corderos de un año. Esta fue la ofrenda que llevó Abidán, hijo de Gedeoni. En el décimo día presentó su ofrenda Ahiezer, hijo de Amisadai, jefe de la tribu de Dan. Su ofrenda consistía de una bandeja de plata que pesaba un kilo y medio y un tazón de plata que pesaba ochocientos gramos (calculado según el peso del siclo del santuario). Los dos contenían ofrendas de grano de harina selecta humedecida con aceite de oliva. También llevó un recipiente de oro que pesaba ciento catorce gramos, lleno de incienso. Llevó un becerro, un carnero y un cordero de un año, para una ofrenda quemada, y un chivo como ofrenda por el pecado. Como ofrenda de paz llevó dos toros, cinco carneros, cinco chivos y cinco corderos de un año. Esta fue la ofrenda que llevó Ahiezer, hijo de Amisadai. En el undécimo día presentó su ofrenda Pagiel, hijo de Ocrán, jefe de la tribu de Aser. Su ofrenda consistía de una bandeja de plata que pesaba un kilo y medio y un tazón de plata que pesaba ochocientos gramos (calculado según el peso del siclo del santuario). Los dos contenían ofrendas de grano de harina selecta humedecida con aceite de oliva. También llevó un recipiente de oro que pesaba ciento catorce gramos, lleno de incienso. Llevó un becerro, un carnero y un cordero de un año, para una ofrenda quemada, y un chivo como ofrenda por el pecado. Como ofrenda de paz llevó dos toros, cinco carneros, cinco chivos y cinco corderos de un año. Esta fue la ofrenda que llevó Pagiel, hijo de Ocrán. En el duodécimo día presentó su ofrenda Ahira, hijo de Enán, jefe de la tribu de Neftalí. Su ofrenda consistía de una bandeja de plata que pesaba un kilo y medio y un tazón de plata que pesaba ochocientos gramos (calculado según el peso del siclo del santuario). Los dos contenían ofrendas de grano de harina selecta humedecida con aceite de oliva. También llevó un recipiente de oro que pesaba ciento catorce gramos, lleno de incienso. Llevó un becerro, un carnero y un cordero de un año, para una ofrenda quemada, y un chivo como ofrenda por el pecado. Como ofrenda de paz llevó dos toros, cinco carneros, cinco chivos y cinco corderos de un año. Esta fue la ofrenda que llevó Ahira, hijo de Enán. Estas fueron las ofrendas de dedicación que los jefes de Israel llevaron cuando se ungió el altar: doce bandejas de plata, doce tazones de plata y doce recipientes de oro con incienso. Cada bandeja de plata pesaba un kilo y medio, y cada tazón de plata, ochocientos gramos. El peso total de la plata fue veintisiete kilos y medio (calculado según el peso del siclo del santuario). Cada uno de los doce recipientes de oro, que contenían el incienso, pesaba ciento catorce gramos (calculado según el peso del siclo del santuario). El peso total del oro fue un kilo con cuatrocientos gramos. Se donaron doce becerros, doce carneros y doce corderos de un año para las ofrendas quemadas, junto con las ofrendas obligatorias de grano. Llevaron doce chivos para las ofrendas por el pecado. Se donaron veinticuatro toros, sesenta carneros, sesenta chivos y sesenta corderos de un año como ofrendas de paz. Esa fue la ofrenda para la dedicación del altar después de haber sido ungido. Cada vez que Moisés entraba en el tabernáculo para hablar con el SEÑOR, Moisés oía la voz que le hablaba de entre los dos querubines que estaban sobre la tapa del arca —el lugar de la expiación— que está sobre el arca del pacto. Desde ahí el SEÑOR le hablaba a Moisés.

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