San Mateo 15:28-29 - Compara todas las versiones
San Mateo 15:28-29NVI(Nueva Versión Internacional - Español)
—¡Mujer, qué grande es tu fe! —contestó Jesús—. Que se cumpla lo que quieres. Y desde ese mismo momento quedó sana su hija. Salió Jesús de allí y llegó a orillas del lago de Galilea. Luego subió a la montaña y se sentó.
San Mateo 15:28-29TLA(Traducción en Lenguaje Actual)
Entonces Jesús le dijo: —¡Mujer, tú sí que tienes confianza en Dios! Lo que me has pedido se hará. Y en ese mismo instante su hija quedó sana. Jesús salió de allí y llegó a la orilla del Lago de Galilea. Luego subió a un cerro y se sentó.
San Mateo 15:28-29RVC(Reina Valera Contemporánea)
Entonces, Jesús le dijo: «¡Ah, mujer, tienes mucha fe! ¡Que se haga contigo tal y como quieres!» Y desde ese mismo instante su hija quedó sana. Jesús se fue de allí y llegó a la orilla del lago de Galilea. Luego, subió al monte y se sentó allí.
San Mateo 15:28-29DHH94I(Biblia Dios Habla Hoy)
Entonces le dijo Jesús: —¡Mujer, qué grande es tu fe! Hágase como quieres. Y desde ese mismo momento su hija quedó sana. Jesús salió de allí y llegó a la orilla del Lago de Galilea; luego subió a un cerro y se sentó.
San Mateo 15:28-29RVR1960(Biblia Reina Valera 1960)
Entonces respondiendo Jesús, dijo: Oh mujer, grande es tu fe; hágase contigo como quieres. Y su hija fue sanada desde aquella hora. Pasó Jesús de allí y vino junto al mar de Galilea; y subiendo al monte, se sentó allí.
San Mateo 15:28-29LBLA(La Biblia de las Américas)
Entonces, respondiendo Jesús, le dijo: Oh mujer, grande es tu fe; que te suceda como deseas. Y su hija quedó sana desde aquel momento. Y pasando Jesús de allí, vino junto al mar de Galilea, y subiendo al monte, se sentó allí.
San Mateo 15:28-29NTV(Nueva Traducción Viviente)
—Apreciada mujer —le dijo Jesús—, tu fe es grande. Se te concede lo que pides. Y al instante la hija se sanó. Jesús regresó al mar de Galilea, subió a una colina y se sentó.