ECLESIASTÉS 1:1-5
ECLESIASTÉS 1:1-5 Nueva Versión Internacional - Español (NVI)
Estas son las palabras del Maestro, hijo de David, rey en Jerusalén. Vanidad de vanidades —dice el Maestro—, vanidad de vanidades, ¡todo es vanidad! ¿Qué provecho saca la gente de tanto afanarse bajo el sol? Generación va, generación viene, mas la tierra permanece para siempre. Sale el sol, se pone el sol; afanoso vuelve a su punto de origen para de allí volver a salir.
ECLESIASTÉS 1:1-5 Traducción en Lenguaje Actual (TLA)
Estas son las palabras del Predicador, hijo de David, que fue rey en Jerusalén: ¡En esta vida nada tiene sentido! ¡Todo es una ilusión! Realmente, en esta vida nada ganamos con tanto trabajar. Unos nacemos, y otros morimos, pero la tierra jamás cambia. El sol sale por la mañana, y por la tarde se oculta, y vuelve corriendo a su lugar para salir al día siguiente.
ECLESIASTÉS 1:1-5 Reina Valera Contemporánea (RVC)
Palabras del Predicador, hijo de David, rey en Jerusalén. ¡Vanidad de vanidades! ¡Vanidad de vanidades! ¡Todo es vanidad! —Palabras del Predicador. ¿Qué provecho saca el hombre de todos sus trabajos y de todos sus afanes bajo el sol? Una generación se va, y otra generación viene, pero la tierra permanece para siempre. El sol sale, el sol se pone, y vuelve presuroso al lugar de donde se levanta.
ECLESIASTÉS 1:1-5 Biblia Dios Habla Hoy (DHH94I)
Estos son los dichos del Predicador, hijo de David, que reinó en Jerusalén. ¡Vana ilusión, vana ilusión! ¡Todo es vana ilusión! ¿Qué provecho saca el hombre de tanto trabajar en este mundo? Unos nacen, otros mueren, pero la tierra jamás cambia. Sale el sol, se oculta el sol, y vuelve pronto a su lugar para volver a salir.
ECLESIASTÉS 1:1-5 Biblia Reina Valera 1960 (RVR1960)
Palabras del Predicador, hijo de David, rey en Jerusalén. Vanidad de vanidades, dijo el Predicador; vanidad de vanidades, todo es vanidad. ¿Qué provecho tiene el hombre de todo su trabajo con que se afana debajo del sol? Generación va, y generación viene; mas la tierra siempre permanece. Sale el sol, y se pone el sol, y se apresura a volver al lugar de donde se levanta.
ECLESIASTÉS 1:1-5 La Biblia de las Américas (LBLA)
Palabras del Predicador, hijo de David, rey en Jerusalén. Vanidad de vanidades, dice el Predicador, vanidad de vanidades, todo es vanidad. ¶¿Qué provecho recibe el hombre de todo el trabajo con que se afana bajo el sol? Una generación va y otra generación viene, mas la tierra permanece para siempre. El sol sale y el sol se pone, a su lugar se apresura, y de allí vuelve a salir.
ECLESIASTÉS 1:1-5 Nueva Traducción Viviente (NTV)
Estas son las palabras del Maestro, hijo del rey David y gobernante de Jerusalén. «Nada tiene sentido —dice el Maestro—, ¡ningún sentido en absoluto!». ¿Qué obtiene la gente con trabajar tanto bajo el sol? Las generaciones van y vienen, pero la tierra nunca cambia. El sol sale y se pone, y se apresura a dar toda la vuelta para volver a salir.