2 PEDRO 3:6-7 - Compara todas las versiones
2 PEDRO 3:6-7RVR1960(Biblia Reina Valera 1960)
por lo cual el mundo de entonces pereció anegado en agua; pero los cielos y la tierra que existen ahora, están reservados por la misma palabra, guardados para el fuego en el día del juicio y de la perdición de los hombres impíos.
2 PEDRO 3:6-7NTV(Nueva Traducción Viviente)
Luego usó el agua para destruir el mundo antiguo con un potente diluvio. Por esa misma palabra, los cielos y la tierra que ahora existen han sido reservados para el fuego. Están guardados para el día del juicio, cuando será destruida la gente que vive sin Dios.
2 PEDRO 3:6-7NVI(Nueva Versión Internacional - Español)
Por la palabra y el agua, el mundo de aquel entonces pereció inundado. Y ahora, por esa misma palabra, el cielo y la tierra están guardados para el fuego, reservados para el día del juicio y de la destrucción de los impíos.
2 PEDRO 3:6-7TLA(Traducción en Lenguaje Actual)
Además, Dios usó el agua del diluvio para destruir al mundo de esa época; pero, con ese mismo poder, ha dado la orden de que, en el momento indicado, los cielos y la tierra que ahora existen sean destruidos con fuego. Serán quemados el día en que Dios juzgue a todos y destruya a los que hacen el mal.
2 PEDRO 3:6-7DHH94I(Biblia Dios Habla Hoy)
También por medio del agua del diluvio fue destruido el mundo de entonces. Pero los cielos y la tierra que ahora existen, están reservados para el fuego por el mismo mandato de Dios. Ese fuego los quemará en el día del juicio y de la perdición de los malos.
2 PEDRO 3:6-7LBLA(La Biblia de las Américas)
por lo cual el mundo de entonces fue destruido, siendo inundado con agua; pero los cielos y la tierra actuales están reservados por su palabra para el fuego, guardados para el día del juicio y de la destrucción de los impíos.
2 PEDRO 3:6-7RVC(Reina Valera Contemporánea)
Por eso el mundo de entonces fue destruido por una inundación. Pero esa misma palabra ha reservado los cielos y la tierra que ahora existen; los ha guardado para el fuego en el día del juicio y de la destrucción de los hombres perversos.