Logo de YouVersion
Ícono Búsqueda

2 REYES 4:18-22 - Compara todas las versiones

2 REYES 4:18-22RVR1960(Biblia Reina Valera 1960)

Y el niño creció. Pero aconteció un día, que vino a su padre, que estaba con los segadores; y dijo a su padre: ¡Ay, mi cabeza, mi cabeza! Y el padre dijo a un criado: Llévalo a su madre. Y habiéndole él tomado y traído a su madre, estuvo sentado en sus rodillas hasta el mediodía, y murió. Ella entonces subió, y lo puso sobre la cama del varón de Dios, y cerrando la puerta, se salió. Llamando luego a su marido, le dijo: Te ruego que envíes conmigo a alguno de los criados y una de las asnas, para que yo vaya corriendo al varón de Dios, y regrese.

2 REYES 4:18-22NTV(Nueva Traducción Viviente)

Cierto día, el niño, ya más grande, salió a ayudar a su padre en el trabajo con los cosechadores, y de repente gritó: «¡Me duele la cabeza! ¡Me duele la cabeza!». Su padre le dijo a uno de sus sirvientes: «Llévalo a casa, junto a su madre». Entonces el sirviente lo llevó a su casa, y la madre lo sostuvo en su regazo; pero cerca del mediodía, el niño murió. Ella lo subió y lo recostó sobre la cama del hombre de Dios; luego cerró la puerta y lo dejó allí. Después le envió un mensaje a su esposo: «Mándame a uno de los sirvientes y una burra para que pueda ir rápido a ver al hombre de Dios y luego volver enseguida».

Compartir
2 REYES 4NTV

2 REYES 4:18-22NVI(Nueva Versión Internacional - Español)

El niño creció y un día salió a ver a su padre, que estaba con los segadores. De pronto exclamó: ―¡Ay, mi cabeza! ¡Me duele la cabeza! El padre le ordenó a un criado: ―¡Llévaselo a su madre! El criado lo cargó y se lo llevó a la madre, la cual lo tuvo en sus rodillas hasta el mediodía. A esa hora, el niño murió. Entonces ella subió, lo puso en la cama del hombre de Dios y, cerrando la puerta, salió. Después llamó a su esposo y le dijo: ―Préstame un criado y una burra; enseguida vuelvo. Voy de prisa a ver al hombre de Dios.

Compartir
2 REYES 4NVI

2 REYES 4:18-22TLA(Traducción en Lenguaje Actual)

El niño creció, y un día fue a ver a su padre, que andaba en el campo con sus trabajadores. El niño se quejó, y le gritó a su padre: —¡Ay! ¡Mi cabeza! ¡Me duele la cabeza! El padre le ordenó a un sirviente que llevara al niño a donde estaba su madre. El sirviente lo levantó y se lo llevó a la madre. Ella lo sentó sobre sus rodillas hasta el mediodía, pero a esa hora murió. La madre subió al niño a la habitación del profeta y lo puso sobre la cama. Después salió, cerró la puerta, llamó a su esposo, y le dijo

Compartir
2 REYES 4TLA

2 REYES 4:18-22DHH94I(Biblia Dios Habla Hoy)

Y el niño creció. Pero un día en que salió a ver a su padre, que estaba con los segadores, comenzó a gritarle a este: —¡Ay, mi cabeza! ¡Me duele la cabeza! Entonces su padre dijo a un criado: —Llévalo con su madre. El criado lo tomó y lo llevó a donde estaba su madre, la cual lo sentó sobre sus rodillas hasta el mediodía. Entonces el niño murió. Pero ella lo subió al cuarto del profeta, lo puso sobre la cama y salió, dejando cerrada la puerta. Luego llamó a su marido y le dijo: —Envíame un criado con una asna, para que yo vaya a ver al profeta. Luego volveré.

2 REYES 4:18-22LBLA(La Biblia de las Américas)

Y cuando el niño creció, llegó el día en que salió al campo adonde estaba su padre con los segadores, y dijo a su padre: ¡Ay, mi cabeza, mi cabeza! Y el padre dijo a un criado: Llévalo a su madre. Y tomándolo, lo llevó a su madre, y estuvo sentado en sus rodillas hasta el mediodía, y murió. Entonces ella subió y lo puso sobre la cama del hombre de Dios, cerró la puerta detrás de él y salió. Luego llamó a su marido y le dijo: Te ruego que me envíes uno de los criados y una de las asnas, para que yo vaya corriendo al hombre de Dios y regrese.

Compartir
2 REYES 4LBLA

2 REYES 4:18-22RVC(Reina Valera Contemporánea)

Y el niño creció. Pero un día que fue a ver a su padre, que andaba con los segadores, de pronto gritó: «¡Padre, mi cabeza! ¡Me duele la cabeza!» Enseguida el padre ordenó a uno de sus criados que lo llevara con su madre. El criado así lo hizo. Pero al mediodía, mientras el niño estaba sentado en el regazo de su madre, murió. Entonces ella subió al aposento del varón de Dios, lo puso sobre la cama, y cerrando la puerta salió de allí. Luego fue a llamar a su marido, y le dijo: «Te ruego que me prestes a uno de los criados y una de tus asnas. Quiero ir corriendo a ver al varón de Dios, para que regrese.»

Compartir
2 REYES 4RVC