Proverbios 1:8-18
Proverbios 1:8-18 LBLA
¶Oye, hijo mío, la instrucción de tu padre, y no abandones la enseñanza de tu madre; porque guirnalda de gracia son para tu cabeza, y collares para tu cuello. Hijo mío, si los pecadores te quieren seducir, no consientas. Si dicen: Ven con nosotros, pongámonos al asecho para derramar sangre, sin causa asechemos al inocente, devorémoslos vivos como el Seol, enteros, como los que descienden al abismo; hallaremos toda clase de preciadas riquezas, llenaremos nuestras casas de botín; echa tu suerte con nosotros, todos tendremos una bolsa; hijo mío, no andes en el camino con ellos, aparta tu pie de su senda, porque sus pies corren hacia el mal, y a derramar sangre se apresuran. Porque es en vano tender la red ante los ojos de cualquier ave; pero ellos a su propia sangre acechan, tienden lazo a sus propias vidas.





