Mateo 12:15-23
Mateo 12:15-23 LBLA
Mas Jesús, sabiéndolo, se retiró de allí. Y muchos le siguieron, y los sanó a todos. Y les advirtió que no revelaran quién era Él; para que se cumpliera lo que fue dicho por medio del profeta Isaías, cuando dijo: Mirad, mi Siervo, a quien he escogido; mi amado en quien se agrada mi alma; sobre El pondré mi Espíritu, y a las naciones proclamara justicia. No contenderá, ni gritara, ni habrá quien en las calles oiga su voz. No quebrara la caña cascada, ni apagara la mecha que humea, hasta que lleve a la victoria la justicia. Y en su nombre pondrán las naciones su esperanza. Entonces le trajeron un endemoniado ciego y mudo, y lo sanó, de manera que el mudo hablaba y veía. Y todas las multitudes estaban asombradas, y decían: ¿Acaso no es este el Hijo de David?





