GÁLATAS 1
DHHE
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Introducción (1.1-9)
Saludo#1.1-5 Pablo comienza su carta con el saludo acostumbrado (véanse Ro 1.1-7 n. e Introducción a las cartas).
1Pablo, apóstol,#1.1 Se presenta como apóstol (=enviado), según su costumbre, aclarando que fue nombrado como tal por Jesucristo mismo (cf. Hch 9.3-6; 26.15-18). Por consiguiente, el mensaje que anuncia no es invención humana. Cf. también 1.11-12. no enviado ni designado por los hombres, sino por Jesucristo mismo y por Dios Padre que le resucitó de los muertos, 2junto con todos los hermanos que están conmigo, a las iglesias de la provincia de Galacia.#1.2 Galacia: región del Asia Menor, hoy perteneciente a Turquía; véase Introducción. Estas iglesias habían sido fundadas por Pablo (Gl 3.1; 4.13-14), y estaban formadas principalmente por cristianos no judíos (Gl 4.8). 3Que Dios nuestro Padre y el Señor Jesucristo derramen su gracia y su paz sobre vosotros. 4Jesucristo se entregó a la muerte por nuestros pecados,#1.4 Gl 2.20; cf. Mt 20.28; Tit 2.14. para librarnos del presente mundo perverso,#1.4 Presente mundo perverso: en contraste con el venidero, que ha de empezar con el retorno de Cristo. conforme a la voluntad de nuestro Dios y Padre. 5¡Gloria a Dios para siempre! Amén.
No hay otro evangelio#1.6-9 Pablo omite la sección de acción de gracias y de felicitación que es habitual en sus cartas (véase Introducción a las cartas), y se lanza directamente a censurar a los gálatas por haberse alejado de Dios para aceptar otro evangelio. Además, habían hecho caso a algunos cristianos, especialmente de origen judío, que obligaban a los creyentes no judíos a someterse a la ley de Moisés, en particular al rito de la circuncisión, y a otras tradiciones judías (cf. Hch 15.1). Pablo ve en esto una negación de la obra redentora de Jesucristo (cf. Gl 5.2-6; 6.12-15).
6Estoy muy sorprendido de que tan pronto os hayáis alejado de Dios, que os llamó por el amor de Cristo, y os hayáis pasado a otro evangelio. 7En realidad no es que haya otro evangelio, pero sucede que algunos os están perturbando#1.7 Cf. Hch 15.24. y quieren trastornar el evangelio de Cristo. 8Pero si alguien (sea yo mismo o un ángel del cielo) os anuncia un evangelio distinto del que os hemos anunciado, ¡caiga bajo maldición! 9Lo he dicho y lo repito: si alguien os anuncia otro evangelio del que ya recibisteis, caiga bajo maldición.#1.8-9 1 Co 16.22.
1. El evangelio anunciado por Pablo (1.10–2.21)#1.10–2.21 En esta sección relata Pablo su propia experiencia, para demostrar la validez del mensaje del evangelio tal como él lo predica. Aunque esta sección alude a ciertos acontecimientos narrados en Hch, no hay información suficiente como para coordinar las dos narraciones en todos sus detalles.
Pablo lo recibió de Jesucristo
10No busco la aprobación de los hombres, sino la aprobación de Dios.#1.10 1 Ts 2.4. No pretendo quedar bien con los hombres. ¡Si pretendiera quedar bien con los hombres, ya no sería siervo de Cristo!
Cómo llegó Pablo a ser apóstol
11Sabed esto, hermanos: el evangelio que yo anuncio no es una idea humana. 12No lo recibí ni lo aprendí de hombre alguno, sino que Jesucristo mismo me lo dio a conocer.#1.12 Pablo se refiere a su experiencia en el camino de Damasco (Hch 9.3-6; 22.6-10; 26.13-18), vista por él como una revelación y un envío (cf. v. 16).
13Ya habréis oído decir que yo, en otro tiempo, cuando pertenecía al judaísmo, perseguí con violencia a la iglesia de Dios y procuré destruirla.#1.13 Hch 8.3; 22.4-5; 26.9-11. 14En el judaísmo estaba yo más adelantado que muchos de mis paisanos de mi misma edad, porque era mucho más estricto en guardar las tradiciones de mis antepasados.#1.14 Hch 22.3; Flp 3.6. 15Pero Dios me escogió desde antes de nacer,#1.15 Me escogió antes de nacer: alusión al llamamiento de algunos profetas, enviados a llevar un mensaje también a las naciones no judías (v. 16); cf. Is 49.1; Jer 1.5. y por su mucho amor me llamó. Cuando quiso, 16me hizo conocer a su Hijo,#1.16 Me hizo conocer a su Hijo: en el camino de Damasco (Hch 9.1-6 y paralelos). Así describe lo central de su experiencia. para que yo anunciara su evangelio entre los no judíos.#1.16 Los no judíos: Véase Hch 9.15 n.; cf. Hch 22.21; 26.17-18. Y no fui entonces a consultar con nadie, 17ni tampoco fui a Jerusalén a ver a los que eran apóstoles antes que yo. Al contrario, me dirigí sin tardanza a la región de Arabia y luego regresé a Damasco.#1.17 Arabia: probablemente el reino árabe de Nabatea, que se extendía desde el sureste de Palestina hacia el norte y que llegó a incluir por algún tiempo a Damasco. Cf. Hch 9.19-25, y véase 2 Co 11.32-33 n.
Relaciones de Pablo con los otros apóstoles
18Tres años más tarde fui a Jerusalén#1.18 Parece tratarse de la visita a Jerusalén mencionada en Hch 9.26-30. para conocer a Cefas,#1.18 Cefas: forma aramea del nombre de Pedro; véanse Mt 16.18 nota m y 1 Co 1.12 nota o. con quien estuve quince días; 19pero no vi a ningún otro apóstol, sino sólo a Santiago,#1.19 Sino sólo a Santiago: otra posible traducción: aunque sí a Santiago. Aun sin pertenecer al grupo de los doce, Santiago era un personaje importante en la iglesia de Jerusalén (Hch 12.17 n.). el hermano del Señor.#1.19 Hermano del Señor: Véase Mt 12.46 n.; cf. Mc 6.3. 20Os aseguro delante de Dios que esto que os escribo es la verdad.
21Después me dirigí a las regiones de Siria y Cilicia.#1.21 Cilicia: provincia romana al sureste de Asia Menor; su capital, Tarso, fue la ciudad natal de Pablo (Hch 22.3). Cf. Hch 9.30; 11.25. 22En cambio, los hermanos de las iglesias de Cristo que están en Judea no me conocían personalmente. 23Solamente oían decir que “el que antes nos perseguía, anda ahora predicando el mensaje de fe que entonces quería destruir.” 24Y alababan a Dios por causa mía.