Cuando nosotros los pecadores no podíamos salvarnos, Cristo murió por nosotros. Murió en el momento elegido por Dios. En realidad, no es fácil que alguien esté dispuesto a dar su vida por otra persona, aunque sea buena y honrada. Tal vez podríamos encontrar a alguien que diera su vida por alguna persona realmente buena. Pero Dios nos demostró su gran amor al enviar a Jesucristo a morir por nosotros, a pesar de que nosotros todavía éramos pecadores. Si Dios nos declaró inocentes por medio de la muerte de Cristo, con mayor razón, gracias a Cristo, nos librará del castigo final. Si cuando todavía éramos sus enemigos, Dios hizo las paces con nosotros por medio de la muerte de su Hijo, con mayor razón nos salvará ahora que su Hijo vive, y que nosotros estamos en paz con Dios. Además, Dios nos ha hecho muy felices, pues ahora vivimos en paz con él por medio de nuestro Señor Jesucristo.
Leer Romanos 5
Escuchar a Romanos 5
Compartir
Comparar todas las versiones: Romanos 5:6-11
3 Dias
En este plan, leeremos el capítulo 5 de la carta a los romanos. Pablo dice que al ser justificados por la fe y declarados justos, estamos asegurados por el poder de Dios y su promesa. Dios no quiere que sus hijos vivan con miedo, duda o inseguridad. Él nos ha dado paz y gracia para estar de pie. Este es su regalo de gracia para nosotros.
3 dias
Al experimentar momentos de adversidad, nuestros pensamientos se convierten en ataques directos en el matrimonio. En esas situaciones, sin importar las circunstancias, debemos rendirnos y humillarnos como pareja. Debemos dejarlo todo en las manos de Dios confiando que es Él quien peleará por nosotros. Sabemos que hasta el día de hoy, no se ha visto a un justo desamparado y que nosotros hemos sido justificados por Cristo.
Cuando Dios determinó enviar a su Hijo Jesús, para que muriera en un madero por causa de la salvación que por amor de su Nombre quiso entregarnos, lo hizo porque fue su plan, su beneplácito y no porque lo mereciéramos, de ninguna manera. El verdadero testimonio de la salvación cobra valor, en que aún siendo pecadores, Jesús dio su vida por nosotros y nos dio vida nueva por su resurrección.
Cuando hablamos de gracia, debemos entender que no solamente es el favor inmerecido de Dios. Va más allá todo lo que Dios hizo por nosotros, no solo es que no merecíamos la salvación, sino que a pesar de nuestras fallas y pecados Dios nos escoge a través de Cristo Jesús para ser beneficiarios de Su gracia. De eso vamos a estar hablando los siguientes días, una gracia incalculable.
¡Guarda versículos, lee sin conexión, mira videos didácticos y más!
Inicio
Biblia
Planes
Videos