Romanos 14:10-13
Romanos 14:10-13 NVI
Tú, entonces, ¿por qué juzgas a tu hermano? O tú, ¿por qué lo menosprecias? ¡Todos tendremos que comparecer ante el tribunal de Dios! Está escrito: «“Tan cierto como que yo vivo”, dice el Señor, “ante mí se doblará toda rodilla y toda lengua confesará a Dios”». Así que cada uno de nosotros tendrá que dar cuentas de sí a Dios. Por tanto, dejemos de juzgarnos unos a otros. Más bien, propónganse no poner tropiezos ni obstáculos al hermano.






