Pero el SEÑOR siguió diciendo: —Ciertamente he visto la opresión que sufre mi pueblo en Egipto. Los he escuchado quejarse de sus capataces y conozco bien sus penurias. Así que he descendido para librarlos del poder de los egipcios y sacarlos de ese país, para llevarlos a una tierra buena y espaciosa, tierra donde abundan la leche y la miel. Me refiero al país de los cananeos, hititas, amorreos, ferezeos, heveos y jebuseos. Han llegado a mis oídos los gritos desesperados de los israelitas y he visto también cómo los oprimen los egipcios. Así que disponte a partir. Voy a enviarte al faraón para que saques de Egipto a los israelitas, que son mi pueblo. Pero Moisés dijo a Dios: —¿Y quién soy yo para presentarme ante el faraón y sacar de Egipto a los israelitas? —Yo estaré contigo —respondió Dios—. Y te voy a dar una señal de que soy yo quien te envía: Cuando hayas sacado de Egipto a mi pueblo, todos ustedes me adorarán en esta montaña. Pero Moisés insistió: —Supongamos que me presento ante los israelitas y les digo: “El Dios de sus antepasados me ha enviado a ustedes”. Si me preguntan: “¿Y cómo se llama?”. ¿Qué les respondo? —YO SOY EL QUE SOY —respondió Dios a Moisés—. Y esto es lo que tienes que decirles a los israelitas: “YO SOY me ha enviado a ustedes”.
Leer Éxodo 3
Escuchar a Éxodo 3
Compartir
Comparar todas las versiones: Éxodo 3:7-14
3 Dias
La identidad es un aspecto conflictivo que enfrentan las personas como parte de su desarrollo, sin embargo, actualmente se enfrenta una crisis de identidad generalizada. Cuando nos identificamos con Dios y sabemos quién es él, obtenemos una imagen clara de quiénes somos. Mientras no entiendas esto, tendrás una percepción errónea de tu identidad.
Al transitar el camino de la fe, a veces debemos evaluar si nuestro calzado es el apropiado para el llamado al servicio. En muchas ocasiones, será necesario descalzar nuestros pies y calzarlos con las sandalias apropiadas para la misión que Dios nos ha asignado.
¿Tenemos otra oportunidad? Tal vez piensas que, después de lo que hiciste, no hay vuelta atrás. Quizás piensas que mereces lo peor. En este devocional, te animamos a tomarte un tiempo con Dios porque siempre hay una nueva oportunidad.
¿Estás cansado de lo mismo? Las rutinas suelen causar cansancio, fastidio, pereza, entre otras cosas. Quizás estás pasando por esta situación, quizás estás esperando algo más para tu vida. En este plan, juntos abordaremos este tema para que Dios nos guíe y tengamos nuevas fuerzas.
¡Guarda versículos, lee sin conexión, mira videos didácticos y más!
Inicio
Biblia
Planes
Videos