2 Pedro Invitación a
NVI

2 Pedro Invitación a

Invitación a
2 Pedro
Aproximadamente en el año 65 d.C. el apóstol Pedro fue puesto en prisión por el emperador Nerón en Roma. Se dio cuenta de que pronto sería ejecutado. Por ser testigo ocular del ministerio de Jesús, decidió escribir otra carta a los creyentes a los que había escrito antes, asegurándoles que la enseñanza que habían recibido sobre Jesús era verdadera y exacta. Considero que tengo la obligación de refrescarles la memoria mientras viva en esta habitación pasajera que es mi cuerpo; —escribió— porque sé que dentro de poco tendré que abandonarlo, según me lo ha manifestado nuestro Señor Jesucristo. También me esforzaré con empeño para que aun después de mi partida ustedes puedan recordar estas cosas en todo tiempo.
Era particularmente importante que Pedro escribiera de nuevo a estos creyentes porque algunas personas habían estado diciéndoles que, en vista de que Jesús no había regresado ya, esa llegada no se podría esperar. (¿Qué hubo de esa promesa de su venida?). Debido a que no esperaban ningún juicio futuro, estos falsos maestros vivían vidas inmorales. Sus enseñanzas estaban socavando la fe y la confianza de muchos creyentes.
La conducta de estos le estaba dando una mala reputación a la asamblea de los seguidores de Jesús y también alentaba a otros a excusar una vida inmoral. (Lo más probable es que Pedro supiera de las amenazas de estos falsos maestros por medio de una carta que había enviado Judas, otro de los hermanos de Jesús, para advertirles en contra de ellos. La carta de Pedro se hace eco de la de Judas en muchos lugares. Véanse las páginas Jud 1–25).
En esta carta, Pedro primeramente reta a sus lectores a vivir una vida santa y luego responde al escepticismo de los falsos maestros al enfatizar que él, junto con Santiago y Juan, vio en persona la gloria y la majestad de Jesús cuando estuvieron con él en el monte santo (página Mr 9:2-13). Todos verán esta misma gloria cuando Jesús regrese. Pedro les recuerda a sus lectores que el mensaje profético de las Escrituras testifica también sobre el regreso de Jesús. (Para las comunidades cristianas primitivas, «las Escrituras» se referían al Primer [Antiguo] Testamento).
Pedro luego observa que los falsos maestros se habían infiltrado entre el pueblo de Dios a través de toda su historia y que, por lo tanto, sus lectores no deberían sorprenderse de que esto aconteciera en sus propios días. Con imágenes vívidas describe el efecto destructivo que las enseñanzas de los falsos maestros estaban surtiendo en la comunidad y el juicio que les aguarda.
En la parte final de su carta, Pedro trata directamente el tema de los falsos profetas que niegan el regreso de Jesús. Explica que el Mesías ciertamente volverá, pero que su regreso se ha demorado porque Dios tiene paciencia con ustedes, porque no quiere que nadie perezca sino que todos se arrepientan. La respuesta apropiada a esta demora es vivir vidas santas y pías para poder estar en la posición de recibirlo con gusto cuando regrese. Esperamos un cielo nuevo y una tierra nueva, en los que habite la justicia. Ya que esta es nuestra esperanza, Pedro concluye diciendo que debemos hacer todo esfuerzo para ser hallados sin mancha y permanezcamos en paz con Dios.
2 Pedro

Santa Biblia, Nueva Versión Internacional® NVI®

© 1999, 2015 por Biblica, Inc.®

Usado con permiso de Biblica, Inc.® Reservados todos los derechos en todo el mundo.

Santa Biblia, Nueva Versión Internacional® NVI®

Copyright © 1999, 2015 by Biblica, Inc.®

Used by permission of Biblica, Inc.® All rights reserved worldwide.


Más información sobre Nueva Versión Internacional - Español