Este devocional, basado en Lucas 18, invita a examinar nuestra espiritualidad y relación con Dios a través de preguntas profundas. Reflexiona sobre el joven rico, mostrando cómo nuestras obras y logros no sustituyen una entrega sincera a Cristo. A través de experiencias personales y enseñanzas bíblicas, el autor confronta la autosuficiencia espiritual y destaca que la verdadera riqueza está en conocer y seguir a Jesús, no en lo que poseemos ni en lo que hacemos. La fe madura nace del amor y la dependencia total de la gracia de Dios.