David fue adúltero, mentiroso, padre ausente y alguien que buscó seguridad en sus propios números. Y Dios lo llamó conforme a su corazón. Este plan de 4 días no te enseña a ser mejor persona. Te invita a dejar que Dios reescriba la identidad que el pecado intentó sellar. Cada día enfrenta uno de los pecados más comunes de hoy a través de la historia real y sin filtros de David, y termina con una verdad que lo cambia todo: lo que Dios dice de ti pesa más que lo que hiciste.