En este caso, yo les aconsejo que dejen tranquilos a estos hombres y que no se metan con ellos. Porque, si este asunto no es de Dios, pasará; pero si es de Dios, no podrán ustedes vencerlos. Tengan cuidado, no vaya a ser que se encuentren luchando contra Dios.
Ellos le hicieron caso.