Buscar resultados para: Salmo 51: 5

  • Salmo 51:5 (NVI)

    Yo sé que soy malo de nacimiento; pecador me concibió mi madre.

  • Salmo 55:22 (NVI)

    Encomienda al Señor tus afanes, y él te sostendrá; no permitirá que el justo caiga y quede abatido para siempre.

  • Salmo 27:14 (NVI)

    Pon tu esperanza en el Señor; ten valor, cobra ánimo; ¡pon tu esperanza en el Señor!

  • Salmo 139:24 (NVI)

    Fíjate en si voy por mal camino, y guíame por el camino eterno.

  • Salmo 51:12 (NVI)

    Devuélveme la alegría de tu salvación; que un espíritu obediente me sostenga.

  • Salmo 139:23 (NVI)

    Examíname, oh Dios, y sondea mi corazón; ponme a prueba y sondea mis pensamientos.

  • Salmo 46:10 (NVI)

    «Quedaos quietos, reconoced que yo soy Dios. ¡Yo seré exaltado entre las naciones! ¡Yo seré enaltecido en la tierra!»

  • Salmo 91:1 (NVI)

    El que habita al abrigo del Altísimo se acoge a la sombra del Todopoderoso.

  • Salmo 91:2 (NVI)

    Yo le digo al Señor: «Tú eres mi refugio, mi fortaleza, el Dios en quien confío».

  • Salmo 37:4 (NVI)

    Deléitate en el Señor, y él te concederá los deseos de tu corazón. Guímel

  • Salmo 51:10 (NVI)

    Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio, y renueva la firmeza de mi espíritu.

  • Salmo 139:14 (NVI)

    ¡Te alabo porque soy una creación admirable! ¡Tus obras son maravillosas, y esto lo sé muy bien!

  • Salmo 27:4 (NVI)

    Una sola cosa le pido al Señor, y es lo único que persigo: habitar en la casa del Señor todos los días de mi vida, para contemplar la hermosura del Señor y recrearme en su templo.

  • Salmo 37:5 (NVI)

    Encomienda al Señor tu camino; confía en él, y él actuará.

  • Salmo 1:2 (NVI)

    sino que en la ley del Señor se deleita, y día y noche medita en ella.

  • Salmo 23:3 (NVI)

    me infunde nuevas fuerzas. Me guía por sendas de justicia por amor a su nombre.

  • Salmo 23:1 (NVI)

    El Señor es mi pastor, nada me falta;

  • Salmo 23:4 (NVI)

    Aun si voy por valles tenebrosos, no temo peligro alguno porque tú estás a mi lado; tu vara de pastor me reconforta.

  • Salmo 1:1 (NVI)

    Dichoso el hombre que no sigue el consejo de los malvados, ni se detiene en la senda de los pecadores ni cultiva la amistad de los blasfemos,

  • Salmo 1:3 (NVI)

    Es como el árbol plantado a la orilla de un río que, cuando llega su tiempo, da fruto y sus hojas jamás se marchitan. ¡Todo cuanto hace prospera!

  • Salmo 1:4 (NVI)

    En cambio, los malvados son como paja arrastrada por el viento.

  • Salmo 1:5 (NVI)

    Por eso no se sostendrán los malvados en el juicio, ni los pecadores en la asamblea de los justos.

  • Salmo 1:6 (NVI)

    Porque el Señor cuida el camino de los justos, mas la senda de los malos lleva a la perdición.

  • Salmo 2:1 (NVI)

    ¿Por qué se sublevan las naciones, y en vano conspiran los pueblos?

  • Salmo 2:2 (NVI)

    Los reyes de la tierra se rebelan; los gobernantes se confabulan contra el Señor y contra su ungido.