Paralelo
3
Jesús y Nicodemo
1Un fariseo llamado Nicodemo, hombre importante entre los judíos, 2fue de noche a visitar a Jesús. Le dijo:
–Maestro, sabemos que has venido de parte de Dios a enseñarnos, porque nadie puede hacer los milagros que tú haces si Dios no está con él.
3Jesús le dijo:
–Te aseguro que el que no nace de nuevo#3.3 De nuevo (aquí y en el v. 7): La palabra griega significa también de lo alto. Jn 1.13; 2 Co 5.17; Gl 6.15; Tit 3.5; Stg 1.18; 1 P 1.3,23. no puede ver el reino de Dios.#3.3 Reino de Dios: Este concepto, tan importante en los sinópticos, sólo aparece en Jn aquí (vs. 3 y 5). Véanse Índice temático y Jn 3.15 n.
4Nicodemo le preguntó:
–Pero ¿cómo puede nacer un hombre que ya es viejo? ¿Acaso puede entrar otra vez dentro de su madre para volver a nacer?#3.3-4 Es común en los diálogos de Jesús en Jn el uso de palabras con un sentido superior, que sus oyentes no captan. Después de la enseñanza de Jesús, algunos llegan a la fe (2.21-22; 4.10-15,32-34; 11.11-13; 13.6-15,33-38; 14.2-9), otros se encierran en su incredulidad (6.32-35,52-58; 7.33-36; 8.21-24,31-33,51-53,56-59).
5Jesús le contestó:
–Te aseguro que el que no nace del agua y del Espíritu no puede entrar en el reino de Dios.#3.5 Cf. Mt 28.19; Hch 2.38; 10.47; 1 Co 12.13; Tit 3.5. 6Lo que nace de padres humanos es humano; lo que nace del Espíritu es espíritu. 7No te extrañes si te digo: ‘Tenéis que nacer de nuevo.’ 8El viento sopla donde quiere y, aunque oyes su sonido, no sabes de dónde viene ni a dónde va.#3.8 Ec 11.5. Así son todos los que nacen del Espíritu.#3.6-8 Espíritu... viento: En griego, la misma palabra contiene ambos significados.
9Nicodemo volvió a preguntarle:
–¿Cómo puede ser eso?
10Jesús le contestó:
–¿Tú, que eres el maestro de Israel, no sabes estas cosas? 11Te aseguro que nosotros hablamos de lo que sabemos y somos testigos de lo que hemos visto; pero no creéis lo que os decimos. 12Si no me creéis cuando os hablo de las cosas de este mundo, ¿cómo vais a creerme si os hablo de las cosas del cielo?#3.12 Sab 9.16. Lc 22.67.
13“Nadie ha subido al cielo sino el que bajó del cielo, el Hijo del hombre.#3.13 Jn 1.18; 6.46; Ef 4.9. Cf. Pr 30.4. 14Y así como Moisés levantó la serpiente en el desierto, así también el Hijo del hombre ha de ser levantado,#3.14 Nm 21.4-9. Cf. Is 52.13; Sab 16.5-8. Jn presenta la muerte de Jesús como su exaltación, su regreso al Padre (cf. 8.28; 12.32-34; 13.1; 17.11). 15para que todo el que cree en él tenga vida eterna.#3.15 La vida es el don por excelencia que Dios hace a los hombres. Esta vida no termina con la muerte (Jn 11.25); por eso es llamada frecuentemente “vida eterna”. Esta vida se obtiene por la fe en Jesucristo (Jn 3.16,36), ya desde ahora (Jn 5.24). La importancia de este concepto en Jn es comparable al de “Reino de Dios” en los evangelios sinópticos (cf. Jn 5.24; 6.33-54; 20.31).
El amor de Dios al mundo
16“Tanto amó Dios al mundo, que dio a su Hijo único, para que todo aquel que cree#3.16 Cree: Véase Jn 1.12 n. en él no muera,#3.16 No muera: lit. no se pierda o no perezca. sino que tenga vida eterna.#3.16 1 Jn 4.9-10; cf. Gn 22.2,12; Heb 11.17. 17Porque Dios no envió a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para salvarlo.
18“El que cree en el Hijo de Dios no está condenado; pero el que no cree, ya ha sido condenado por no creer en el Hijo único de Dios.#3.18 Jn 5.24; cf. Mc 16.16. 19Los que no creen ya han sido condenados, pues, como hacían cosas malas, cuando la luz vino al mundo#3.19 Jn 1.5,9; 12.46. prefirieron la oscuridad a la luz.#3.16-19 Jn 12.46-48. Luz: Véase Jn 1.9 n. 20Todos los que hacen lo malo odian la luz, y no se acercan a ella para que no se descubra lo que están haciendo.#3.20 Cf. Job 24.13-17. 21Pero los que viven conforme a la verdad, se acercan a la luz para que se vea que sus acciones están de acuerdo con la voluntad de Dios.”#3.21 Ef 5.8-14.
Nuevo testimonio de Juan el Bautista
22Después de esto, Jesús fue con sus discípulos a la región de Judea,#3.22 La región de Judea incluía, además de Jerusalén, el territorio vecino. donde pasó algún tiempo con ellos, bautizando. 23También Juan estaba bautizando en Enón, cerca de Salim,#3.23 Enón y Salim: lugares situados probablemente al norte de Judea, en el valle del río Jordán. donde había mucha agua. La gente acudía y era bautizada. 24Esto sucedió antes que metieran a Juan en la cárcel.#3.24 Mt 14.3-4; Mc 6.17-18; Lc 3.19-20.
25Por entonces, algunos de los seguidores de Juan comenzaron a discutir con un judío sobre la cuestión de las purificaciones, 26y fueron a decirle a Juan:
–Maestro, el que estaba contigo al oriente del Jordán, aquel de quien nos hablaste, ahora está bautizando y todos le siguen.
27Juan les dijo:
–Nadie puede tener nada si Dios no se lo da. 28Vosotros mismos me habéis oído decir claramente que yo no soy el Mesías,#3.28 Jn 1.20. sino que he sido enviado por Dios delante de él.#3.28 Mt 11.10; Lc 1.76. 29En una boda, el que tiene a la novia es el novio; y el amigo del novio, que está allí y le escucha, se llena de alegría al oirle hablar. Por eso, también mi alegría es ahora completa.#3.29 Juan se compara con el amigo del novio. Cf. Mc 2.19, donde los amigos del novio son los discípulos. 30Él ha de ir aumentando en importancia, y yo, disminuyendo.
El que viene de arriba
31“El que viene de arriba está sobre todos. El que es de la tierra es terrenal y habla de las cosas de la tierra. En cambio, el que viene del cielo está sobre todos 32y habla de lo que ha visto y oído. Sin embargo, nadie cree lo que él dice. 33Pero el que lo cree, confirma con ello que Dios dice la verdad; 34pues el que ha sido enviado por Dios habla las palabras de Dios, porque Dios da abundantemente su Espíritu. 35El Padre ama al Hijo y le ha dado poder sobre todas las cosas.#3.35 Mt 11.27; Lc 10.22. 36El que cree en el Hijo tiene vida eterna; pero el que no quiere creer#3.36 No quiere creer: El verbo griego usado aquí incluye la idea de desobediencia, rebeldía. en el Hijo no tendrá esa vida, sino que recibirá el terrible castigo de Dios.”#3.36 Acerca del concepto de creer en Jn, véase Jn 1.12 n.