LUCAS 1
BLP
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Introducción (1,1-4)
1Muchos son los que han intentado escribir una historia coherente de los hechos que acaecieron entre nosotros, 2tal y como nos los transmitieron quienes desde el principio fueron testigos presenciales y encargados de anunciar el mensaje.#Jn 15,27; Hch 1,8.22; 2,32. 3Pues bien, muy ilustre Teófilo, después de investigar a fondo y desde sus orígenes todo lo sucedido, también a mí me ha parecido conveniente ponértelo por escrito ordenadamente,#Hch 1,1. 4para que puedas reconocer la autenticidad de la enseñanza que has recibido.
I. Relatos de la infancia (1,5–2,52)
Anuncio del nacimiento de Juan el Bautista
5Durante el reinado de Herodes en Judea, hubo un sacerdote llamado Zacarías, que pertenecía al grupo sacerdotal de Abías. La esposa de Zacarías, llamada Elisabet, pertenecía también a la descendencia de Aarón. 6Ambos esposos eran rectos delante de Dios, intachables en el cumplimiento de todos los mandatos y disposiciones del Señor.#Gn 18,11-12; Jue 13,2-3; 1 Sm 1,1.6. 7Eran los dos de edad muy avanzada y no tenían hijos, porque Elisabet era estéril.
8Estando un día Zacarías ejerciendo el servicio sagrado conforme al orden establecido, 9le tocó en suerte, según costumbre sacerdotal, entrar en el Templo a ofrecer el incienso.#Ex 30,7. 10Mientras lo hacía, una gran multitud de fieles permanecía fuera en oración. 11En esto, un ángel del Señor se le apareció a la derecha del altar del incienso.#Ex 30,1-10; 37,25-29; 1 Re 6,21. 12Zacarías, al verlo, se echó a temblar, lleno de miedo. 13Pero el ángel le dijo:
—No tengas miedo, Zacarías. Dios ha escuchado tu oración, y tu mujer Elisabet te dará un hijo, al que llamarás Juan. 14Tendrás una gran alegría y serán muchos los que también se alegrarán de su nacimiento, 15porque será grande delante del Señor. No beberá vino ni ninguna otra bebida alcohólica; estará lleno del Espíritu Santo aun antes de nacer#1,35.41-44.67; 2,25.27; 3,16.22; 4,1.14.18; 10,21; 11,13; 12,12; Jue 13,5; 16,17; Is 49,1.5; Hch 1,5.8.16; 2,4.33; 4,8; 6,3; etc.; Ga 1,15. 16y hará que muchos israelitas vuelvan de nuevo al Señor su Dios. 17Precederá al Señor con el espíritu y el poder de Elías, hará que los padres se reconcilien con los hijos y que los rebeldes recuperen la sensatez de los rectos, preparando así al Señor un pueblo bien dispuesto.#Ml 3,23-24; Mt 11,14; 17,10-13.
18Zacarías dijo al ángel:
—Pero ¿cómo podré estar seguro de eso? Yo ya soy viejo y mi mujer tiene también muchos años.
19El ángel le contestó:
—Yo soy Gabriel, el que está en la presencia de Dios. Él me envió a hablar contigo y comunicarte esta buena noticia.#2,10; 3,18; 4,18.43; Mc 1,1. 20Cuanto te he dicho se cumplirá en su momento oportuno; pero como no has dado crédito a mis palabras, vas a quedarte mudo y no volverás a hablar hasta el día en que tenga lugar todo esto.
21Mientras tanto, la gente que esperaba a Zacarías estaba extrañada de que permaneciera tanto tiempo en el Templo. 22Cuando por fin salió, al ver que no podía hablar, comprendieron que había tenido una visión en el Templo. Había quedado mudo y solo podía expresarse por señas. 23Una vez cumplido el tiempo de su servicio sacerdotal, Zacarías volvió a su casa. 24Pasados unos días, Elisabet, su esposa, quedó embarazada y permaneció cinco meses sin salir de casa, pues decía: 25«Al hacer esto conmigo, el Señor ha querido librarme de la vergüenza ante los demás».
Anuncio del nacimiento de Jesús
26Al sexto mes, el ángel Gabriel fue enviado por Dios a Nazaret, un pueblo de Galilea, 27a visitar a una joven virgen llamada María, que estaba prometida en matrimonio a José, un varón descendiente del rey David.#Is 7,14; Mt 1,18-21. 28El ángel entró en el lugar donde estaba María y le dijo:
—Alégrate, favorecida de Dios. El Señor está contigo#1,28: El Señor está contigo: Numerosos mss., algunos de cierto valor, añaden: Dios te ha bendecido más que a ninguna otra mujer..#Jos 1,5+; So 3,14.
29María se quedó perpleja al oír estas palabras, preguntándose qué significaba aquel saludo. 30Pero el ángel le dijo:
—No tengas miedo, María, pues Dios te ha concedido su gracia. 31Vas a quedar embarazada, y darás a luz un hijo, al cual pondrás por nombre Jesús. 32Un hijo que será grande, será Hijo del Altísimo. Dios, el Señor, le entregará el trono de su antepasado David,#8,28; 2 Sm 7,13-16; Is 9,6; Dn 7,14; Sal 2,7; Mt 1,1; Mc 5,7. 33reinará eternamente sobre la casa de Jacob y su reinado no tendrá fin.
34María replicó al ángel:
—Yo no tengo relaciones conyugales con nadie; ¿cómo, pues, podrá sucederme esto?
35El ángel le contestó:
—El Espíritu Santo vendrá sobre ti y el poder del Dios Altísimo te envolverá. Por eso, el niño que ha de nacer será santo, será Hijo de Dios.#3,22; 4,3.9.34.41; Mt 1,20; 14,33; Mc 1,1.24; 14,61-62; 15,39; 9,35; etc.; Hch 3,14; 9,20. 36Mira, si no, a Elisabet, tu parienta: también ella va a tener un hijo en su ancianidad; la que consideraban estéril, está ya de seis meses, 37porque para Dios no hay nada imposible.#Gn 18,14.
38María dijo:
—Yo soy la esclava del Señor. Que él haga conmigo como dices.
Entonces el ángel se fue.
María visita a Elisabet
39Por aquellos mismos días María se puso en camino y, a toda prisa, se dirigió a un pueblo de la región montañosa de Judá. 40Entró en casa de Zacarías y saludó a Elisabet. 41Y sucedió que, al oír Elisabet el saludo de María, el niño que llevaba en su vientre saltó de alegría. Elisabet quedó llena del Espíritu Santo,#1,15. 42y exclamó con gritos alborozados:
—¡Dios te ha bendecido más que a ninguna otra mujer, y ha bendecido también al hijo que está en tu vientre!#Jue 5,24. 43Pero ¿cómo se me concede que la madre de mi Señor venga a visitarme? 44Porque, apenas oí tu saludo, el niño saltó de alegría en mi vientre. 45¡Feliz tú, porque has creído que el Señor cumplirá las promesas que te ha hecho! #Jn 20,29.
María alaba al Señor
46Entonces dijo María:
—Todo mi ser ensalza al Señor.
47Mi corazón está lleno de alegría
a causa de Dios, mi Salvador,#Is 61,10; Ha 3,18.
48porque ha puesto sus ojos en mí
que soy su humilde esclava.
De ahora en adelante
todos me llamarán feliz,#Gn 30,13.
49pues ha hecho maravillas conmigo
aquel que es todopoderoso,
aquel cuyo nombre es santo#Sal 111,9.
50y que siempre tiene misericordia
de aquellos que le honran.#Sal 103,17.
51Con la fuerza de su brazo
destruyó los planes de los soberbios.#Sal 89,10.
52Derribó a los poderosos de sus tronos
y encumbró a los humildes.#Jb 5,11; 12,19.
53Llenó de bienes a los hambrientos
y despidió a los ricos con las manos vacías.#Sal 107,9.
54Se desveló por el pueblo de Israel, su siervo,
acordándose de mostrar misericordia,#Is 41,8-9; Sal 98,3.
55conforme a la promesa de valor eterno
que hizo a nuestros antepasados,
a Abrahán y a todos sus descendientes.#Gn 12,3; 13,15; 17,7; 22,17.
56María se quedó unos tres meses con Elisabet, y luego regresó a su casa.
Nacimiento de Juan
57Cuando se cumplió el tiempo de dar a luz, Elisabet tuvo un hijo. 58Sus vecinos y parientes se enteraron de este gran don que el Señor, en su misericordia, le había concedido, y acudieron a felicitarla. 59A los ocho días del nacimiento llevaron a circuncidar al niño. Todos querían que se llamase Zacarías, como su padre;#(ver 2,21); Flp 3,5. 60pero la madre dijo:
—No, su nombre ha de ser Juan.#1,13.
61Ellos, entonces, le hicieron notar:
—Nadie se llama así en tu familia.
62Así que se dirigieron al padre y le preguntaron por señas qué nombre quería poner al niño. 63Zacarías pidió una tablilla de escribir y puso en ella: «Su nombre es Juan», con lo que todos se quedaron asombrados. 64En aquel mismo momento, Zacarías recuperó el habla y comenzó a alabar a Dios, 65de modo que los vecinos que estaban viendo lo que pasaba se llenaron de temor. Todos estos acontecimientos se divulgaron por toda la región montañosa de Judea. 66Y cuantos oían hablar de lo sucedido, se quedaban muy pensativos y se preguntaban: «¿Qué va a ser este niño?». Porque era evidente que el Señor estaba con él.
La profecía de Zacarías
67Zacarías, el padre de Juan, quedó lleno del Espíritu Santo y habló proféticamente diciendo:
68¡Bendito sea el Señor, el Dios de Israel,
que ha venido a auxiliar
y a dar la libertad a su pueblo!#2,38; 24,21; Sal 41,13; 72,18; 106,48; 2 Co 1,3; Ef 1,3; 1 Pe 1,3; Is 63,4; Sal 130,6-7; Mt 20,28.
69Nos ha suscitado un poderoso salvador
de entre los descendientes de su siervo David.
70Esto es lo que había prometido desde antiguo
por medio de sus santos profetas:
71que nos salvaría de nuestros enemigos
y del poder de los que nos odian,
72mostrando así su compasión
con nuestros antepasados
y acordándose de cumplir su santa alianza.
73Y este es el firme juramento
que hizo a nuestro padre Abrahán:#Gn 22,16-18; Jr 11,5; Mi 7,20; Sal 105,8-9.
74que nos libraría de nuestros enemigos,
para que, sin temor alguno, le sirvamos
75santa y rectamente en su presencia
a lo largo de toda nuestra vida.
76En cuanto a ti, hijo mío,
serás profeta del Dios Altísimo,
porque irás delante del Señor
para preparar su venida#Is 40,3; Ml 3,1; Mt 3,3 y par.
77y anunciar a su pueblo la salvación
mediante el perdón de los pecados.#Mt 26,28.
78Y es que la misericordia entrañable de nuestro Dios,
nos trae de lo alto un nuevo amanecer#2,14.29; Is 9,1; 42,7; 58,8; 60,1-2; Mi 5,4.
79para llenar de luz a los que viven
en oscuridad y sombra de muerte,
para guiar nuestros pasos por caminos de paz.
80El niño creció y su espíritu se fortaleció. Y estuvo viviendo en lugares desiertos hasta el día en que se presentó ante el pueblo de Israel.#3,2.

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