HECHOS DE APÓSTOLES
INTRODUCCIÓN
El libro de los Hechos de Apóstoles (=Hch) es la continuación del Evangelio según Lucas. En su primera obra, el autor quiso exponer “todo lo que Jesús había hecho y enseñado” (Hch 1.1). Ahora, en su segundo libro, quiere mostrar que la historia de Jesús no terminó con su muerte, resurrección y ascensión al cielo, sino que él sigue actuando entre los hombres. Los apóstoles y otras personas escogidas por Dios, entre las que destaca Pablo, dan testimonio de esa presencia activa y permanente de Jesús. En cumplimiento de las promesas que había hecho a Israel, Dios envía su Espíritu, y a pesar de la oposición por parte de muchos enemigos, va constituyendo su nuevo pueblo, que es la iglesia de Cristo, formada por hombres y mujeres de todas las naciones.
El título “Hechos de los Apóstoles” que tradicionalmente se ha dado al libro no procede del propio autor, y solo refleja de manera parcial el contenido de la obra. Esta no pretende ser una historia de todos y cada uno de los apóstoles, de los cuales no se menciona particularmente sino a Pedro (en los primeros capítulos), de cuyas actividades tampoco hace Hechos un relato detallado. Después de Pedro, Pablo pasa a ser el personaje principal de la narración.
El tema central del libro tiene que ver más bien con el testimonio que los apóstoles y otros discípulos dan acerca de la muerte y resurrección de Jesús. Este testimonio se origina en Jesús mismo, y se convierte en una fuerza irresistible cuando Dios envía su Espíritu a la comunidad de los que creen en el Hijo. Así pueden cumplir el mandato que este les había dado (1.8).
El libro de los Hechos narra la trayectoria de la difusión del evangelio, dando especial relieve a la predicación en Jerusalén, el punto de partida (2.1–8.3), y mostrando a Roma, la capital del imperio, como punto de llegada (27.1–28.31). Entre ambos polos de interés se sitúa la predicación del evangelio en otros lugares, como Judea, Samaria (8.4–9.43) y otras muchas ciudades y provincias (10.1–20.38).
Al exponer la inicial difusión del evangelio, el autor hace resaltar ciertos temas, entre los que sobresalen los siguientes:
–En el desarrollo de esta historia se muestra la fidelidad de Dios, que cumple las promesas que había hecho por medio de los profetas (cf. 2.16-35).
–De manera especial, en esta nueva etapa de la historia se destaca la presencia y actividad del Espíritu Santo, el cual, habiendo sido prometido por Jesús a sus apóstoles (1.4-5), fue derramado sobre la primera comunidad cristiana en la fiesta de Pentecostés (2.1-13), y que a partir de entonces es derramado también sobre todos los que creen en Jesús y son bautizados (2.38-39). En algunos casos, la acción del Espíritu se manifiesta de manera extraordinaria (2.4-13; 10.44-48).
–El autor destaca especialmente la predicación de Pedro (2.14-36; 3.12-26; 4.8-12; 5.29-32; 10.34-43) y de Pablo (13.16-41; 14.15-17; 17.22-31). En ellas se resume todo lo esencial del mensaje cristiano, y Dios las confirma con milagros (cf., por ej., 2.43; 3.1-26; 5.12-16).
–Por la fe en Jesús y el bautismo en su nombre se forma la comunidad de los creyentes. Hechos describe la vida ejemplar de esta comunidad primera (2.41-47; 4.32-35), y también algunos de sus problemas (5.1-11; 6.1).
–El evangelio no es solo para los judíos; es para todas las naciones (1.8 y a partir de 10.1). Esa es la voluntad de Dios (10.15,34-35,47; 15.7-11), que se manifiesta claramente cuando el pueblo judío rechaza el evangelio (7.51-53; 13.46; 28.25-29).
–Ningún poder humano puede impedir el avance del evangelio, aunque no faltan los que intentan hacerlo. Los cristianos en general y, sobre todo, los que anuncian el evangelio están dispuestos a sufrir persecuciones y muerte (4.18-20; 5.17-42; 7.57-58; 8.1-4; 9.23; 12.1-19; 21.27-28).
Aunque la finalidad de los Hechos de los Apóstoles no es relatar completa y detalladamente todo lo sucedido en los primeros decenios después de la resurrección de Jesús, este libro nos proporciona abundante información sobre la historia de la iglesia primitiva.
La estructura del libro aparece insinuada en 1.8. Así obtenemos el siguiente esquema:
Introducción (1)
I. Anuncio del evangelio en Jerusalén (2.1–8.3)
II. Anuncio del evangelio en Samaria y Galilea (8.4–9.43)
III. Anuncio del evangelio a pueblos paganos (10–28)
1. Preliminares de la misión (10–12)
2. Primer viaje misionero de Pablo (13–14)
3. La asamblea de Jerusalén (15.1-35)
4. Segundo viaje misionero de Pablo (15.36–18.22)
5. Tercer viaje misionero de Pablo (18.23–20.38)
6. Prisión de Pablo y viaje a Roma (21–28)
Como se afirma en 1.1 y se confirma por las semejanzas de lenguaje y de doctrina, el tercer evangelio y Hechos son obra de un mismo autor. La tradición lo ha identificado con Lucas (a quien se menciona en Col 4.14; 2$Ti 4.11; Flm 24). A partir de Hch 16.10, con frecuencia la narración está en primera persona de plural (“nosotros”), con lo que se insinúa que el autor del libro (o, al menos, de esas secciones) ha estado presente en los acontecimientos que narra. Algunos, sin embargo, interpretan esto como una forma literaria particular. De todos modos, el autor de Hechos debió de utilizar tradiciones orales y escritas que se conservaban en diversas comunidades cristianas.
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