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Rut conoce a Booz
1Había un hombre rico e importante que vivía en Belén. Su nombre era Booz. Como era pariente#2:1 pariente En el antiguo Israel, si un hombre moría sin tener hijos, uno de sus parientes cercanos debía tomar por esposa a la mujer del difunto. Así la viuda podía tener hijos. El pariente cercano cuidaba de esta familia, pero ni esa familia ni sus propiedades le pertenecían, sino que eran la familia y propiedades del difunto. de Elimélec, era uno de los que tenían que cuidar de Noemí.
2Un día, Rut, la moabita, le dijo a Noemí:
—Voy a buscar a alguien que sea bueno conmigo y me deje recoger las espigas de cebada que los trabajadores dejan en el campo.#2:2 Era costumbre dejar una parte de la cosecha en el campo para los pobres. Ver Lv 19:9; 23:22.
Entonces Noemí le respondió:
—Sí, ve y hazlo, hija mía.
3Así que Rut salió de inmediato y empezó a recoger espigas detrás de los trabajadores, y resultó que justamente ese campo pertenecía a Booz, el familiar de Elimélec.
4Al rato Booz llegó de Belén y saludó a los trabajadores, diciendo:
—¡Que el SEÑOR esté con ustedes! Y ellos respondieron:
—¡Que el SEÑOR lo bendiga!
5Luego Booz le preguntó al encargado de los trabajadores:
—¿De qué familia es esta muchacha?
6El capataz le contestó:
—Esa es la joven moabita, la que vino con Noemí. 7Me pidió que la dejara ir detrás de los trabajadores para recoger espigas. Vino aquí temprano en la mañana y hasta ahora no ha descansado ni un momento. Vive en esa casa que está allá.#2:7 Vive […] allá o Sólo hizo un descanso para ir a esa casita de allá.
8Luego Booz le dijo a Rut:
—Escúchame, hija,#2:8 Escúchame, hija Esta es la manera respetuosa en que un hombre mayor se dirige a una mujer más joven. tú no tienes que irte de este campo. Quédate aquí, cerca de las otras mujeres que trabajan para mí. 9Fíjate bien hacia dónde se dirigen a recoger la cosecha y síguelas a esos campos. Les he ordenado a mis trabajadores que no te molesten. Si te da sed, entonces ve a tomar del agua de las jarras que beben los trabajadores. Ellos mismos las van a llenar.
10Rut se postró rostro en tierra y le dijo:
—Estoy sorprendida de que usted tan siquiera haya notado que estoy aquí. Soy una extranjera, ¿por qué es usted tan amable conmigo?
11Booz le respondió:
—Me han contado una y otra vez todo el bien que le has hecho a tu suegra después de que murió su esposo. Dejaste a tus padres y a tu patria para venir con ella a estar entre gente que no conocías. 12¡Que el SEÑOR te lo pague! Que el SEÑOR Dios de Israel te bendiga ricamente porque has venido a refugiarte bajo sus alas.
13Ella contestó:
—Usted ha sido muy amable conmigo, me ha hecho sentir bienvenida, y eso que ni siquiera soy una de sus siervas.
14A la hora del almuerzo, Booz le dijo a Rut:
—Ven aquí y come con nosotros. Toma pan y úntale un poco de salsa de vinagre.
Entonces ella se sentó junto a los trabajadores. Luego él le dio un poco de grano tostado. Ella comió hasta que estuvo satisfecha e incluso le sobró algo. 15Luego ella se levantó y siguió recogiendo espigas.
Booz les dijo a sus trabajadores:
—Dejen que ella recoja grano, también del que ha sido apilado, y no se lo impidan. 16Háganle el trabajo fácil dejando caer manojos para que ella los recoja, y no la molesten.
17Ella entonces se quedó en el campo recogiendo el grano hasta el atardecer. Luego desgranó las espigas que había recogido. Había recogido más de veinte kilos#2:17 más de veinte kilos Textualmente un efa. Ver tabla de pesas y medidas. de cebada. 18Levantó su carga de grano y regresó al pueblo. Rut le mostró a su suegra lo que había recogido, y sacó lo que le había sobrado del almuerzo y se lo dio a Noemí.
19Noemí le dijo a Rut:
—¿Dónde recogiste espigas hoy? ¿Dónde trabajaste? ¡Bendito sea el hombre que se fijó en ti!
Rut le dijo a su suegra lo que le había pasado con Booz.
Ella dijo:
—El hombre con el que trabajé hoy se llama Booz.
20Noemí le dijo a su nuera:
—Que el SEÑOR lo bendiga. Él sigue siendo leal con los vivos como lo que fue cuando vivían los que han muerto.
Luego añadió:
—Booz es uno de nuestros parientes que podría cuidar de nosotras.#2:20 nuestros parientes […] de nosotras Esto implicaba no sólo el parentesco que tenían sino también la responsabilidad de proteger la familia del fallecido. Él es uno de los que son responsables de protegernos.#2:20 responsables de protegernos o nuestros redentores, la persona encargada de proteger la familia del pariente fallecido. A menudo esta persona redimía a sus parientes pobres de la esclavitud, dejándolos libres otra vez.
21Rut la moabita dijo:
—Él me dijo que me quedara en su campo con sus trabajadores hasta que termine la cosecha.
22Noemí le dijo a su nuera Rut:
—Hija, es bueno que te quedes con sus trabajadoras recogiendo espigas para que nadie te moleste en los otros campos. 23Así que Rut se quedó con las mujeres recogiendo el grano hasta el final de la cosecha de cebada, e incluso hasta la cosecha de trigo. Mientras tanto, vivía con su suegra.
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