1
PRÓLOGO (1.1-4)#1.1-4 El autor, que no había sido testigo de los acontecimientos, indica las fuentes de su evangelio: escritos anteriores y posiblemente también relatos orales, basados en las enseñanzas dejadas por los testigos presenciales. Cf. Hch 1.1.
1Muchos han emprendido la tarea de escribir la historia de los hechos sucedidos entre nosotros, 2tal y como nos los enseñaron quienes, habiendo sido testigos presenciales desde el principio, recibieron el encargo de anunciar el mensaje. 3Yo también, excelentísimo Teófilo,#1.3 Teófilo: personaje a quien Lucas dedica su obra (cf. también Hch 1.1), y de quien no poseemos más información. Por su medio, estos escritos debían llegar a muchos otros lectores. lo he investigado todo con cuidado desde sus comienzos, y me ha parecido oportuno escribirte estas cosas ordenadamente 4para que compruebes la verdad de cuanto te han enseñado.#1.4 Enseñado: otra posible traducción: informado.
I. INFANCIA DE JUAN EL BAUTISTA Y DE JESÚS (1.5–2.52)
1. Los anuncios (1.5-56)
Un ángel anuncia el nacimiento de Juan el Bautista
5En el tiempo en que Herodes#1.5 Herodes: Herodes el Grande (Mt 2.1 nota b). era rey de Judea, vivía un sacerdote llamado Zacarías, perteneciente al grupo de Abías.#1.5 Abías: uno de los 24 turnos sacerdotales (1 Cr 24.10). Cada turno oficiaba en el templo de Jerusalén, dos veces al año, durante una semana. Su esposa, llamada Isabel, descendía de Aarón.#1.5 Descendía de Aarón: esto es, era del linaje sacerdotal. 6Ambos eran justos delante de Dios y cumplían los mandatos y leyes del Señor, de tal manera que nadie los podía tachar de nada. 7Pero no tenían hijos, porque Isabel no había podido tenerlos. Ahora eran ya los dos muy ancianos.#1.7 Cf. Gn 11.30; 17.15-21; 1 S 1.
8Un día en que al grupo sacerdotal de Zacarías le correspondía el turno de oficiar delante de Dios, 9según era costumbre entre los sacerdotes, le tocó en suerte a Zacarías entrar en el santuario del templo del Señor para quemar incienso.#1.9 El incienso se quemaba sobre el altar que estaba delante del Lugar Santísimo (Ex 30.1-8; 1 R 7.48-50). Esto se hacía por la mañana y por la tarde; la presencia de todo el pueblo (v. 10) da a entender que era la hora de la tarde (cf. Hch 3.1). Había tantos sacerdotes (18.000 aprox.) que, por lo general, cada uno tenía oportunidad de ofrecer el incienso sólo una o dos veces en su vida. 10Y mientras se quemaba el incienso, todo el pueblo estaba orando fuera. 11En esto se le apareció un ángel del Señor, de pie al lado derecho del altar del incienso. 12Al ver al ángel, Zacarías se echó a temblar lleno de miedo. 13Pero el ángel le dijo:
–Zacarías, no tengas miedo, porque Dios ha oído tu oración, y tu esposa Isabel te va a dar un hijo, al que pondrás por nombre Juan. 14Tú te llenarás de gozo y muchos se alegrarán de su nacimiento, 15porque tu hijo va a ser grande delante del Señor. No beberá vino ni licor,#1.15 Lc 7.33. Juan el Bautista llevaba una vida austera; cf. el voto de nazareo (Nm 6.1-5; Jue 13.4,7-14); nótese también el de los recabitas (Jer 35). y estará lleno del Espíritu Santo#1.15 Lucas da especial atención a la actividad del Espíritu Santo (Lc 1.35,41,67; 2.25-27; 3.16,22; 4.1,14,18; 10.21; 11.13; 12.12; cf. también Introducción a Hch). desde antes de nacer. 16Hará que muchos de la nación de Israel se vuelvan al Señor su Dios. 17Irá Juan delante del Señor con el espíritu y el poder del profeta Elías, para reconciliar a los padres con los hijos#1.17 Mal 4.5-6; Eclo 48.4,10; véase Mt 17.12-13 n. y para que los rebeldes aprendan a obedecer. De este modo preparará al pueblo para recibir al Señor.
18Zacarías preguntó al ángel:
–¿Cómo puedo estar seguro de esto? Porque yo soy muy anciano, y mi esposa también.
19El ángel le contestó:
–Yo soy Gabriel,#1.19 Gabriel: Cf. Dn 8.16; 9.21. y estoy al servicio de Dios. Él me ha enviado a hablar contigo y a darte estas buenas noticias. 20Pero ahora, como no has creído lo que te he dicho, vas a quedarte mudo; y no volverás a hablar hasta que, a su debido tiempo, suceda todo esto.
21Mientras tanto, la gente estaba fuera esperando a Zacarías y preguntándose por qué tardaba tanto en salir del santuario. 22Cuando por fin salió, no les podía hablar. Entonces se dieron cuenta de que había tenido una visión en el santuario, pues les hablaba por señas. Y así siguió, sin poder hablar.
23Cumplido el tiempo de su servicio en el templo, Zacarías se fue a su casa.#1.23 Zacarías residía en un pueblo de las montañas de Judea (vs. 39-40). 24Después de esto, su esposa Isabel quedó encinta, y durante cinco meses no salió de casa, pensando: 25“Esto me ha hecho ahora el Señor para librarme de mi vergüenza ante la gente.”#1.25 Los judíos consideraban la esterilidad como señal de desaprobación divina y era, por tanto, motivo de desprecio (Gn 30.23; 1 S 1.1-18).
Un ángel anuncia el nacimiento de Jesús
26A los seis meses#1.26 A los seis meses: esto es, en el sexto mes del embarazo de Isabel (v. 24). envió Dios al ángel Gabriel a un pueblo de Galilea llamado Nazaret,#1.26 Nazaret: en aquel tiempo era un pueblo pequeño en las montañas de Galilea, en el norte de Palestina. 27a visitar a una joven virgen llamada María que estaba comprometida para casarse#1.27 Comprometida para casarse: bajo compromiso formal y legal, pero sin que el matrimonio propiamente dicho se hubiera realizado; véase Mt 1.18 nota i. con un hombre llamado José, descendiente del rey David. 28El ángel entró donde ella estaba, y le dijo:
–¡Te saludo,#1.28 Te saludo: lit. alégrate, que en griego era un saludo de uso común. favorecida de Dios! El Señor está contigo.
29Cuando vio al ángel, se sorprendió de sus palabras, y se preguntaba qué significaría aquel saludo. 30El ángel le dijo:
–María, no tengas miedo, pues tú gozas del favor de Dios. 31Ahora vas a quedar encinta: tendrás un hijo y le pondrás por nombre Jesús.#1.31 En este v. hay una clara alusión a Is 7.14. El nombre de Jesús ocupa el lugar de Emanuel. Jesús significa “Yahvé (el Señor) salva”. Cf. Mt 1.21-23. 32Será un gran hombre, al que llamarán Hijo del Dios altísimo: y Dios el Señor lo hará rey, como a su antepasado David, 33y reinará por siempre en la nación de Israel. Su reinado no tendrá fin.#1.32-33 La explicación del ángel alude a 2 S 7.9,12-14,16; Is 9.7; Miq 4.6-7.
34María preguntó al ángel:
–¿Cómo podrá suceder esto, si no vivo con ningún hombre?#1.34 No vivo con: lit. no conozco. En las lenguas bíblicas, conocer significa también tener relaciones sexuales. (Así aparece en el original de Gn 4.1; 19.8; Jue 11.39; Mt 1.25.)
35El ángel le contestó:
–El Espíritu Santo se posará sobre ti#1.35 La expresión se posará sobre ti hace alusión a textos del AT en que la presencia de Dios aparece simbolizada por una nube que se posa en un lugar (Ex 24.15-18; 40.35). Cf. también Lc 9.34-35 y paralelos. y el poder del Dios altísimo se posará sobre ti como una nube. Por eso, el niño que va a nacer será llamado Santo e Hijo de Dios.#1.35 Mt 1.18-21. 36También tu parienta Isabel, a pesar de ser anciana, va a tener un hijo; la que decían que no podía tener hijos está encinta desde hace seis meses. 37Para Dios no hay nada imposible.#1.37 Gn 18.14; Jer 32.17,27.
38Entonces María dijo:
–Soy la esclava del Señor. ¡Que Dios haga conmigo como me has dicho!
Con esto, el ángel se fue.
María visita a Isabel
39Por aquellos días, María se dirigió de prisa a un pueblo de la región montañosa de Judea, 40y entró en casa de Zacarías y saludó a Isabel. 41Cuando Isabel oyó el saludo de María, la criatura se movió en su vientre, y ella quedó llena del Espíritu Santo. 42Entonces, con voz muy fuerte, dijo Isabel:
–¡Dios te ha bendecido más que a todas las mujeres, y ha bendecido a tu hijo!#1.42 Cf. Jue 5.24; Jdt 13.18; cf. también Lc 11.27-28. 43¿Quién soy yo para que venga a visitarme la madre de mi Señor? 44Tan pronto como he oído tu saludo, mi hijo se ha movido de alegría en mi vientre. 45¡Dichosa tú por haber creído que han de cumplirse#1.45 Dichosa... cumplirse: otra posible traducción: Dichosa la que ha creído, porque se cumplirán. las cosas que el Señor te ha dicho!
El cántico de María
46María dijo:
“Mi alma alaba la grandeza del Señor.#1.46-55 El himno de María, llamado el “Magníficat” por la primera palabra de su traducción al latín, tiene la forma de un salmo hebreo y emplea muchas expresiones del AT. Cf. especialmente el himno de Ana en 1 S 2.1-10; nótese también Sal 113.5-9.
47Mi espíritu se alegra en Dios mi Salvador,#1.46-47 Is 61.10; Hab 3.17-18.
48porque Dios ha puesto sus ojos en mí, su humilde esclava,#1.48 1 S 1.11.
y desde ahora me llamarán dichosa;
49porque el Todopoderoso ha hecho en mí grandes cosas.#1.49 Dt 10.21.
¡Santo es su nombre!
50Dios tiene siempre misericordia
de quienes le honran.#1.50 Sal 103.13,17.
51Actuó con todo su poder:#1.51 Sal 118.15-16.
deshizo los planes de los orgullosos,
52derribó a los reyes de sus tronos#1.52 1 S 2.8; Job 12.19; Eclo 10.14.
y puso en alto a los humildes.
53Llenó de bienes a los hambrientos
y despidió a los ricos con las manos vacías.#1.53 Sal 107.9; 113.7.
54Ayudó al pueblo de Israel, su siervo,
y no se olvidó de tratarlo con misericordia.#1.54 Sal 98.3.
55Así lo había prometido a nuestros antepasados,
a Abraham#1.55 Gn 17.7; 26.3; Sal 105.8-9; Miq 7.20. y a sus futuros descendientes.”#1.54-55 Y no se olvidó... descendientes: otra posible traducción: y no se olvidó de tener misericordia 55 con Abraham y sus futuros descendientes, como lo había prometido a nuestros antepasados.
56María se quedó con Isabel unos tres meses, y después regresó a su casa.
2. Los nacimientos (1.57–2.52)
Nacimiento de Juan el Bautista
57Al cumplirse el tiempo en que Isabel había de dar a luz, tuvo un hijo. 58Sus vecinos y parientes fueron a felicitarla cuando supieron que el Señor había sido tan bueno con ella. 59A los ocho días llevaron a circuncidar al niño,#1.59 Todo varón judío era circuncidado a los ocho días de nacido, como señal del pacto de Dios con el pueblo de Israel (Gn 17.10-12; Lv 12.3); véase Circuncidar en el Índice temático. y querían ponerle el nombre de su padre, Zacarías. 60Pero la madre dijo:
–No. Tiene que llamarse Juan.
61Le contestaron:
–No hay nadie en tu familia con ese nombre.
62Entonces preguntaron por señas al padre del niño, para saber qué nombre quería ponerle. 63El padre pidió una tabla para escribir, y escribió: “Su nombre es Juan.” Y todos se quedaron admirados. 64En aquel mismo momento, Zacarías recobró el habla y comenzó a alabar a Dios. 65Todos los vecinos estaban asombrados, y en toda la región montañosa de Judea se contaba lo sucedido. 66Cuantos lo oían se preguntaban a sí mismos: “¿Qué llegará a ser este niño?” Porque ciertamente el Señor mostraba su poder en favor de él.
El cántico de Zacarías
67Zacarías, el padre del niño, lleno del Espíritu Santo y hablando en profecía, dijo:
68“¡Bendito sea el Señor, Dios de Israel,#1.68-79 El himno de Zacarías, llamado el “Benedictus” por la primera palabra de su versión latina, tiene la forma de un salmo y usa muchas expresiones del AT (cf. también vs. 46-55).
porque ha venido a rescatar a su pueblo!#1.68 Ha venido a rescatar: lit. ha visitado y rescatado. Aquí y en el texto griego de Lc 1.78; 7.16; 19.44; Hch 15.14, Lucas emplea el verbo visitar para referirse a la intervención de Dios en bien de su pueblo. (Así también en el texto hebreo de Gn 50.24-25; Ex 3.16; Jer 29.10.) Sobre rescatar, véanse Mt 20.28 nota p e Índice temático.
69Nos ha enviado un poderoso salvador,#1.69 Un poderoso salvador: lit. un cuerno de salvación; en el AT, el cuerno es símbolo de poder (como en el original hebreo de 1 S 2.10; Sal 18.2; 89.24).
un descendiente de David, su siervo.#1.69 El Mesías (véase Índice temático) tenía que ser descendiente de David (cf. Sal 132.17).
70Esto es lo que había prometido en el pasado
por medio de sus santos profetas:
71que nos salvaría de nuestros enemigos
y de todos los que nos odian,
72que tendría compasión de nuestros antepasados
y que no se olvidaría de su santo pacto.#1.72 Ex 2.24; Lv 26.42; Sal 106.45-46; 111.5,9.
73Y este es el juramento que había hecho
a nuestro padre Abraham:#1.73 Gn 17.7; Sal 105.8-9; Miq 7.20.
74que nos libraría de nuestros enemigos,
para servirle sin temor#1.74 Miq 4.10.
75con santidad y justicia,
y estar en su presencia
todos los días de nuestra vida.
76En cuanto a ti, hijito mío,
serás llamado profeta del Dios altísimo,
porque irás delante del Señor
preparando sus caminos,#1.76 Mal 3.1; Mt 3.3; 11.10; Mc 1.2-3; Lc 3.4; 7.27; Jn 1.23.
77para hacer saber a su pueblo
que Dios les perdona sus pecados
y les da la salvación.#1.77 Mc 1.4; Lc 3.3.
78Porque nuestro Dios, en su gran misericordia,
nos trae de lo alto el sol de un nuevo día,#1.78 Un nuevo día: el día en que Dios traerá la salvación prometida (Mal 4.2; cf. Ef 5.14; 2 P 1.19).
79para iluminar a los que viven
en la más profunda oscuridad,#1.79 Is 9.2.
para dirigir nuestros pasos
por un camino de paz.”#1.79 Is 58.8; 60.1-2.
80El niño crecía y se hacía fuerte espiritualmente, y vivió en lugares desiertos hasta el día en que se dio a conocer a los israelitas.#1.80 Lc 3.2-3; el v. 80 resume un periodo de aprox. 30 años.