Parallel
20
1El vino hace insolente al hombre;
las bebidas fuertes lo alborotan;
bajo sus efectos nadie actúa sabiamente.#Pr 23.29-35; Is 28.7-8.
2Un rey furioso es como un león rugiente;
quien lo provoca, pone su vida en peligro.#20.2 Véanse Pr 16.14 n.; 19.12 n.
3Es honra del hombre evitar discusiones,
mas cualquier necio puede iniciarlas.
4Cuando es tiempo de arar, el perezoso no ara;
pero al llegar la cosecha, buscará y no encontrará.#20.4 10.4; 19.15,24; 21.25; 24.30-34.
5Las intenciones secretas son como aguas profundas,
pero el que es inteligente sabe descubrirlas.#Pr 18.4.
6Hay muchos que presumen de leales,
pero no se halla a nadie en quien se pueda confiar.
7¡Felices los hijos que deja
quien ha vivido con rectitud y honradez!
8Cuando el rey toma asiento en el tribunal,
le basta una sola mirada para barrer el mal.#20.8 Cf. v. 26. Barrer: Lit. aventar, como lo hace un agricultor con el trigo (véase Mt 3.12 n.); otra posible traducción: discernir.
9Nadie puede decir: «Tengo puro el corazón,
estoy limpio de pecado.»#20.9 Sal 51.3-5(5-7); Ro 3.23; 1 Jn 1.8.
10Pesas falsas y medidas con trampa
son dos cosas que el Señor aborrece.#20.10 Véase Pr 11.1 n.; cf. Lv 19.35-36; Dt 25.13-16; Pr 20.23; Am 8.5.
11Por sus acciones se conoce
si un joven se conduce con rectitud.#Mt 7.16.
12El oído para oír y el ojo para ver
fueron creados por el Señor.
13No te entregues al sueño, o te quedarás pobre;
manténte despierto y tendrás pan de sobra.#20.13 Cf. 26.14. Véase Sal 127.2 n.
14«¡Que mala mercancía!», dice el comprador,
pero una vez comprada se felicita a sí mismo.
15Vale más quien habla con sabiduría,
que todo el oro y las joyas del mundo.#Pr 3.13-15.
16Al que salga fiador por un extraño,
quítale la ropa y tómasela en prenda.#20.16 Cf. Pr 6.1-5; 27.13. Fiar de esta forma es necedad (véase Pr 6.1-2 n.).
17Al hombre le gusta alimentarse de mentiras,
aunque a la larga le resulte como bocado de tierra.#Job 20.12-14; Pr 9.17-18.
18Los planes se afirman con un buen consejo;
la guerra se hace con una buena estrategia.#Pr 15.22; 24.6.
19El chismoso no sabe guardar un secreto,
así que no te juntes con gente chismosa.#Pr 11.13.
20El que maldice a su padre o a su madre,
morirá en la más espantosa oscuridad.#20.20 Véanse las referencias en Pr 19.26 n.
21Lo que al principio se adquiere fácilmente,
al final no es motivo de alegría.#Pr 13.11.
22Nunca hables de tomar venganza;
confía en el Señor, y él te hará triunfar.#20.22 Lv 19.18; Dt 32.35; Pr 25.21-22; Ro 12.17-21; 1 Ts 5.15.
23El Señor aborrece el uso de pesas falsas;
las balanzas falsas son reprobables.#20.23 Véase Pr 20.10 n.
24El Señor dirige los pasos del hombre;
nadie conoce su propio destino.#20.24 El Señor dirige los pasos del hombre: Cf. Sal 37.23; Pr 16.9; 19.21. Nadie conoce su propio destino: Cf. Jer 10.23.
25Es peligroso que el hombre le prometa algo a Dios
y que después reconsidere su promesa.#20.25 Sobre prometerle algo a Dios, cf. Dt 23.21-23; Ec 5.4-5; Mt 5.33-37.
26El rey sabio aleja de sí a los malvados
y los aplasta bajo una rueda.#20.26 Véase Pr 20.8 n.
27El espíritu que Dios ha dado al hombre
es luz que alumbra lo más profundo de su ser.#20.27 Cf. Mt 6.22; 1 Co 2.11. También hay otras lámparas que iluminan el camino de la vida humana (Sal 119.105; Pr 6.23).
28El rey se mantiene seguro en su trono
cuando practica el amor y la verdad.#20.28 Aquí concluye la enseñanza contenida en este cap. sobre las cualidades de un buen monarca: autoridad (vv. 2,8), sabiduría (v. 26), amor y veracidad (v. 28).
29El orgullo de los jóvenes está en su fuerza;
la honra de los ancianos, en sus canas.#20.29 La honra... en sus canas: Véase Pr 16.31 n.
30La maldad se cura con golpes y heridas;
los golpes hacen sanar la conciencia.