Mateo 22:15, 16, 17, 18, 19, 20, 21, 23, 24, 25, 26, 27, 28, 29, 30, 31, 32, 33, 34, 35, 36, 37, 38, 39, 40, 41, 42, 43, 44, 45, 46
Mateo 22:15 NVI
Entonces salieron los fariseos y tramaron cómo tenderle a Jesús una trampa con sus mismas palabras.
Mateo 22:16 NVI
Enviaron algunos de sus discípulos junto con los partidarios del rey Herodes, los cuales le dijeron: —Maestro, sabemos que eres un hombre íntegro y que enseñas el camino de Dios de acuerdo con la verdad. No te dejas influir por nadie, porque no te fijas en las apariencias.
Mateo 22:17 NVI
Danos tu opinión: ¿Está permitido pagar impuestos al césar o no?
Mateo 22:18 NVI
Conociendo sus malas intenciones, Jesús respondió: —¡Hipócritas! ¿Por qué me tienden trampas?
Mateo 22:19 NVI
Muéstrenme la moneda para el impuesto. Y se la enseñaron.
Mateo 22:20 NVI
—¿De quién es esta imagen y esta inscripción? —preguntó.
Mateo 22:21 NVI
—Del césar —respondieron. —Entonces —dijo Jesús—, denle al césar lo que es del césar y a Dios lo que es de Dios.
Mateo 22:23 NVI
Ese mismo día los saduceos, que dicen que no hay resurrección, se acercaron y le plantearon un problema
Mateo 22:24 NVI
—Maestro, Moisés nos enseñó que si un hombre muere sin tener hijos, el hermano de ese hombre tiene que casarse con la viuda para que su hermano tenga descendencia.
Mateo 22:25 NVI
Pues bien, había entre nosotros siete hermanos. El primero se casó y murió y, como no tuvo hijos, dejó la esposa a su hermano.
Mateo 22:26 NVI
Lo mismo les pasó al segundo y al tercer hermano; fue así hasta llegar al séptimo.
Mateo 22:28 NVI
Ahora bien, en la resurrección, ¿de cuál de los siete será esposa esta mujer, ya que todos estuvieron casados con ella?
Mateo 22:29 NVI
Jesús contestó: —Ustedes andan equivocados porque desconocen las Escrituras y el poder de Dios.
Mateo 22:30 NVI
En la resurrección, las personas no se casarán ni serán dadas en casamiento, sino que serán como los ángeles que están en el cielo.
Mateo 22:31 NVI
Pero en cuanto a la resurrección de los muertos, ¿no han leído lo que Dios les dijo a ustedes
Mateo 22:32 NVI
“Yo soy el Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob”? Él no es Dios de muertos, sino de vivos.
Mateo 22:34 NVI
Los fariseos se reunieron al oír que Jesús había hecho callar a los saduceos.
Mateo 22:35 NVI
Uno de ellos, experto en la Ley, le tendió una trampa con esta pregunta
Mateo 22:36 NVI
—Maestro, ¿cuál es el mandamiento más importante de la Ley?
Mateo 22:37 NVI
—“Ama al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu mente” —respondió Jesús—.
Mateo 22:38 NVI
Este es el primero y el más importante de los mandamientos.
Mateo 22:39 NVI
El segundo se parece a este: “Ama a tu prójimo como a ti mismo”.
Mateo 22:40 NVI
De estos dos mandamientos dependen toda la Ley y los Profetas.
Mateo 22:41 NVI
Mientras estaban reunidos los fariseos, Jesús preguntó
Mateo 22:42 NVI
—¿Qué piensan ustedes acerca del Cristo? ¿De quién es descendiente? —De David —respondieron ellos. Jesús les dijo
Mateo 22:43 NVI
—Entonces, ¿cómo es que David, hablando por el Espíritu, lo llama “Señor”? Él afirma
Mateo 22:44 NVI
»“Dijo el Señor a mi Señor: ‘Siéntate a mi derecha, hasta que ponga a tus enemigos debajo de tus pies’ ”.
Mateo 22:45 NVI
Si David lo llama “Señor”, ¿cómo puede entonces ser su descendiente?».
Mateo 22:46 NVI
Nadie pudo responderle ni una sola palabra y desde ese día ninguno se atrevía a hacerle más preguntas.





