Mateo 21:1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9, 10, 11, 12, 13, 14, 15, 16, 17, 18, 19, 20, 22
Mateo 21:1 NVI
Cuando se acercaban a Jerusalén y llegaron a Betfagué, al monte de los Olivos, Jesús envió a dos discípulos
Mateo 21:2 NVI
con este encargo: «Vayan a la aldea que tienen enfrente. Ahí mismo encontrarán una burra atada y un burrito con ella. Desátenlos y tráiganmelos.
Mateo 21:3 NVI
Y si alguien les dice algo, respóndanle que el Señor los necesita, pero que ya los devolverá».
Mateo 21:4 NVI
Esto sucedió para que se cumpliera lo dicho por el profeta
Mateo 21:5 NVI
«Digan a la hija de Sión: “Mira, tu rey viene hacia ti, humilde y montado en un burro, en un burrito, cría de una bestia de carga”».
Mateo 21:6 NVI
Los discípulos fueron e hicieron como había mandado Jesús.
Mateo 21:7 NVI
Llevaron la burra y el burrito y pusieron encima sus mantos, sobre los cuales se sentó Jesús.
Mateo 21:8 NVI
Había mucha gente que tendía sus mantos sobre el camino; otros cortaban ramas de los árboles y las esparcían en el camino.
Mateo 21:9 NVI
Tanto la gente que iba delante de él como la que iba detrás gritaba: —¡Hosanna al Hijo de David! —¡Bendito el que viene en el nombre del Señor! —¡Hosanna en las alturas!
Mateo 21:10 NVI
Cuando Jesús entró en Jerusalén, toda la ciudad se conmovió. —¿Quién es este? —preguntaban.
Mateo 21:11 NVI
—Este es el profeta Jesús, de Nazaret de Galilea —contestaba la gente.
Mateo 21:12 NVI
Jesús entró en el Templo y echó de allí a todos los que compraban y vendían. Volcó las mesas de los que cambiaban dinero y los puestos de los que vendían palomas.
Mateo 21:13 NVI
«Escrito está —dijo—: “Mi casa será llamada casa de oración”, pero ustedes la han convertido en “cueva de ladrones”».
Mateo 21:14 NVI
Se le acercaron en el Templo ciegos y cojos y los sanó.
Mateo 21:15 NVI
Pero, cuando los jefes de los sacerdotes y los maestros de la Ley vieron que hacía cosas maravillosas y que los niños gritaban en el Templo: «¡Hosanna al Hijo de David!», se indignaron.
Mateo 21:16 NVI
—¿Oyes lo que esos están diciendo? —protestaron. —Claro que sí —respondió Jesús—; ¿no han leído nunca: »“En los labios de los pequeñitos y de los niños de pecho has puesto tu alabanza”?».
Mateo 21:17 NVI
Entonces los dejó y, saliendo de la ciudad, se fue a pasar la noche en Betania.
Mateo 21:18 NVI
Muy de mañana, cuando volvía a la ciudad, tuvo hambre.
Mateo 21:19 NVI
Al ver una higuera junto al camino, se acercó a ella, pero no encontró nada más que hojas. —¡Nunca más vuelvas a dar fruto! —le dijo. Y al instante se secó la higuera.
Mateo 21:20 NVI
Los discípulos se asombraron al ver esto. —¿Cómo es que se secó la higuera tan pronto? —preguntaron ellos.
Mateo 21:22 NVI
Si ustedes creen, recibirán todo lo que pidan en oración.





