Lucas 9:51, 52, 53, 54, 55, 56, 57, 58, 59, 60, 61, 62
Lucas 9:51 NVI
Como se acercaba el tiempo de que fuera llevado al cielo, Jesús se hizo el firme propósito de ir a Jerusalén.
Lucas 9:52 NVI
Envió por delante mensajeros, que entraron en un pueblo samaritano para prepararle alojamiento
Lucas 9:53 NVI
pero allí la gente no quiso recibirlo porque se dirigía a Jerusalén.
Lucas 9:54 NVI
Cuando los discípulos Santiago y Juan vieron esto, preguntaron: —Señor, ¿quieres que hagamos caer fuego del cielo para que los destruya?
Lucas 9:57 NVI
Iban por el camino cuando alguien dijo a Jesús: —Te seguiré adondequiera que vayas.
Lucas 9:58 NVI
—Las zorras tienen madrigueras y las aves tienen nidos —respondió Jesús—, pero el Hijo del hombre no tiene dónde recostar la cabeza.
Lucas 9:59 NVI
A otro le dijo: —Sígueme. Él contestó: —Señor, primero déjame ir a enterrar a mi padre.
Lucas 9:60 NVI
—Deja que los muertos entierren a sus muertos, pero tú ve y proclama el reino de Dios —respondió Jesús.
Lucas 9:61 NVI
Otro afirmó: —Te seguiré, Señor, pero primero deja despedirme de mi familia.
Lucas 9:62 NVI
Jesús respondió: —Nadie que mire atrás después de poner la mano en el arado es apto para el reino de Dios.





