Lucas 9:28, 29, 30, 31, 32, 33, 34, 35, 36, 37, 38, 39, 40, 41, 42, 43, 44, 45, 46, 47, 48, 49, 50
Lucas 9:28 NVI
Unos ocho días después de decir esto, Jesús, acompañado de Pedro, Juan y Santiago, subió a una montaña a orar.
Lucas 9:29 NVI
Mientras oraba, su rostro se transformó y su ropa se volvió blanca y radiante.
Lucas 9:30 NVI
Y aparecieron dos personajes —Moisés y Elías—, que conversaban con Jesús.
Lucas 9:31 NVI
Tenían un aspecto glorioso, y hablaban de la partida de Jesús, que él iba a cumplir en Jerusalén.
Lucas 9:32 NVI
Pedro y sus compañeros estaban rendidos de sueño, pero cuando se despabilaron, vieron su gloria y a los dos personajes que estaban con él.
Lucas 9:33 NVI
Mientras estos se apartaban de Jesús, Pedro, sin saber lo que estaba diciendo, propuso: —Maestro, ¡qué bien que estemos aquí! Podemos levantar tres albergues: uno para ti, otro para Moisés y otro para Elías.
Lucas 9:34 NVI
Estaba hablando todavía cuando apareció una nube que los envolvió y al entrar en la nube se asustaron.
Lucas 9:35 NVI
Entonces salió de la nube una voz que dijo: «Este es mi Hijo, mi escogido. ¡Escúchenlo!».
Lucas 9:36 NVI
Después de oírse la voz, Jesús quedó solo. Los discípulos guardaron esto en secreto y por algún tiempo a nadie contaron nada de lo que habían visto.
Lucas 9:37 NVI
Al día siguiente, cuando bajaron de la montaña, le salió al encuentro mucha gente.
Lucas 9:38 NVI
Y un hombre de entre la multitud exclamó: —Maestro, te ruego que atiendas a mi hijo, pues es el único que tengo.
Lucas 9:39 NVI
Resulta que un espíritu se posesiona de él y de repente el muchacho se pone a gritar; también lo sacude con violencia y hace que eche espumarajos. Cuando lo atormenta, a duras penas lo suelta.
Lucas 9:40 NVI
Ya rogué a tus discípulos que lo expulsaran, pero no pudieron.
Lucas 9:41 NVI
—¡Ah, generación incrédula y malvada! —respondió Jesús—. ¿Hasta cuándo tendré que estar con ustedes y soportarlos? Trae acá a tu hijo.
Lucas 9:42 NVI
Estaba acercándose el muchacho cuando el demonio lo derribó con una convulsión. Pero Jesús reprendió al espíritu maligno, sanó al muchacho y se lo devolvió al padre.
Lucas 9:43 NVI
Y todos se quedaron asombrados de la grandeza de Dios. En medio de tanta admiración por todo lo que hacía, Jesús dijo a sus discípulos
Lucas 9:44 NVI
—Presten mucha atención a lo que les voy a decir: El Hijo del hombre va a ser entregado en manos de los hombres.
Lucas 9:45 NVI
Pero ellos no entendían lo que quería decir con esto. Estaba encubierto para que no lo comprendieran y no se atrevían a preguntárselo.
Lucas 9:46 NVI
Surgió entre los discípulos una discusión sobre quién de ellos sería el más importante.
Lucas 9:47 NVI
Como Jesús sabía bien lo que pensaban, tomó a un niño y lo puso a su lado.
Lucas 9:48 NVI
—El que recibe en mi nombre a este niño —dijo—, me recibe a mí; y el que me recibe a mí, recibe al que me envió. Porque el que es más pequeño entre todos ustedes, ese es el más importante.
Lucas 9:49 NVI
—Maestro —dijo Juan—, vimos a un hombre que expulsaba demonios en tu nombre y se lo impedimos, porque no es de los nuestros.
Lucas 9:50 NVI
—No se lo impidan —respondió Jesús—, porque el que no está contra ustedes está a favor de ustedes.





