Lucas 24:13, 14, 15, 16, 17, 18, 19, 20, 21, 22, 23, 25, 26, 27, 28, 29, 30, 31, 32, 33, 34, 35
Lucas 24:13 NVI
Aquel mismo día, dos de ellos se dirigían a un pueblo llamado Emaús, a unos once kilómetros de Jerusalén.
Lucas 24:15 NVI
Sucedió que, mientras hablaban y discutían, Jesús mismo se acercó y comenzó a caminar con ellos
Lucas 24:16 NVI
pero no lo reconocieron, pues sus ojos estaban velados.
Lucas 24:17 NVI
—¿Qué vienen discutiendo por el camino? —preguntó. Se detuvieron, cabizbajos.
Lucas 24:18 NVI
Uno de ellos, llamado Cleofas, le dijo: —¿Eres tú el único peregrino en Jerusalén que no se ha enterado de todo lo que ha pasado recientemente?
Lucas 24:19 NVI
—¿Qué es lo que ha pasado? —preguntó. Ellos respondieron: —Lo de Jesús de Nazaret. Era un profeta poderoso en obras y en palabras delante de Dios y de todo el pueblo.
Lucas 24:20 NVI
Los jefes de los sacerdotes y nuestros gobernantes lo entregaron para ser condenado a muerte y lo crucificaron
Lucas 24:21 NVI
pero nosotros abrigábamos la esperanza de que era él quien redimiría a Israel. Es más, ya hace tres días que sucedió todo esto.
Lucas 24:22 NVI
También algunas mujeres de nuestro grupo nos dejaron asombrados. Esta mañana, muy temprano, fueron al sepulcro
Lucas 24:23 NVI
pero no hallaron su cuerpo. Cuando volvieron, nos contaron que se les habían aparecido unos ángeles quienes les dijeron que él está vivo.
Lucas 24:25 NVI
—¡Qué torpes son ustedes —les dijo—, y qué tardos de corazón para creer todo lo que han dicho los profetas!
Lucas 24:26 NVI
¿Acaso no tenía que sufrir el Cristo estas cosas antes de entrar en su gloria?
Lucas 24:27 NVI
Entonces, comenzando por Moisés y por todos los Profetas, les explicó lo que se refería a él en todas las Escrituras.
Lucas 24:28 NVI
Al acercarse al pueblo adonde se dirigían, Jesús hizo como que iba más lejos.
Lucas 24:29 NVI
Pero ellos insistieron: —Quédate con nosotros que está atardeciendo, pronto será de noche. Así que entró para quedarse con ellos.
Lucas 24:30 NVI
Luego, estando con ellos a la mesa, tomó el pan, lo bendijo, lo partió y se lo dio.
Lucas 24:31 NVI
Entonces se les abrieron los ojos y lo reconocieron, pero él desapareció.
Lucas 24:32 NVI
Se decían el uno al otro: —¿No ardía nuestro corazón mientras conversaba con nosotros en el camino y nos explicaba las Escrituras?
Lucas 24:33 NVI
Al instante se pusieron en camino y regresaron a Jerusalén. Allí encontraron a los once y a los que estaban reunidos con ellos.
Lucas 24:34 NVI
«¡Es cierto! —decían—. El Señor ha resucitado y se le ha aparecido a Simón».
Lucas 24:35 NVI
Los dos, por su parte, contaron lo que les había sucedido en el camino y cómo habían reconocido a Jesús cuando partió el pan.





