YouVersion Logo
Search Icon

Lucas 23:26, 27, 28, 29, 30, 31, 32, 33, 34, 35, 36, 37, 38, 39, 40, 41, 42, 43

Lucas 23:26 NVI

Cuando se lo llevaban, echaron mano de un tal Simón de Cirene, que volvía del campo, y le dieron la cruz para que la cargara detrás de Jesús.

Lucas 23:27 NVI

Lo seguía mucha gente del pueblo, incluso mujeres que se golpeaban el pecho, lamentándose por él.

Lucas 23:28 NVI

Jesús se volvió hacia ellas y les dijo: —Hijas de Jerusalén, no lloren por mí; lloren más bien por ustedes y por sus hijos.

Lucas 23:29 NVI

Miren, va a llegar el tiempo en que se dirá: “¡Dichosas las estériles, que nunca dieron a luz ni amamantaron!”.

Lucas 23:30 NVI

Entonces »“dirán a las montañas: ‘¡Caigan sobre nosotros!’, y a las colinas: ‘¡Cúbrannos!’ ”

Lucas 23:31 NVI

»Porque, si esto se hace cuando el árbol está verde, ¿qué no sucederá cuando esté seco?

Lucas 23:32 NVI

También llevaban con él a otros dos, ambos criminales, para ser ejecutados.

Lucas 23:33 NVI

Cuando llegaron al lugar llamado la Calavera, lo crucificaron allí, junto con los criminales, uno a su derecha y otro a su izquierda.

Lucas 23:34 NVI

—Padre —dijo Jesús—, perdónalos, porque no saben lo que hacen. Mientras tanto, echaban suertes para repartirse entre sí la ropa de Jesús.

Lucas 23:35 NVI

La gente, por su parte, se quedó allí observando, y aun los gobernantes estaban burlándose de él. —Salvó a otros —decían—; que se salve a sí mismo si es el Cristo de Dios, el Escogido.

Lucas 23:36 NVI

También los soldados se acercaron para burlarse de él. Le ofrecieron vinagre

Lucas 23:37 NVI

y dijeron: —Si eres el rey de los judíos, ¡sálvate a ti mismo!

Lucas 23:38 NVI

Resulta que había sobre él un letrero que decía: ESTE ES EL REY DE LOS JUDíOS.

Lucas 23:39 NVI

Uno de los criminales allí colgados empezó a insultarlo: —¿No eres tú el Cristo? ¡Sálvate a ti mismo y a nosotros!

Lucas 23:40 NVI

Pero el otro criminal lo reprendió: —¿Ni siquiera temor de Dios tienes, aunque sufres la misma condena?

Lucas 23:41 NVI

En nuestro caso, el castigo es justo, pues sufrimos lo que merecen nuestros delitos; este, en cambio, no ha hecho nada malo.

Lucas 23:42 NVI

Luego dijo: —Jesús, acuérdate de mí cuando vengas en tu reino.

Lucas 23:43 NVI

—Te aseguro que hoy estarás conmigo en el paraíso —le contestó Jesús.